Mi hermanastra me convirtió en cornudo
Me llamo Carlos. Tengo veinte años y estoy completamente enamorado de la persona que, para el mundo, es mi hermana. Ella llega tarde a casa con frecuencia. A veces huele a cigarrillo mezclado con un perfume que no es el suyo. Otras veces tiene marcas suaves en el cuello que disimula con maquillaje.