Con toda sinceridad he fantaseado en tener un rico encuentro sexual con más de un taxista. Cuando subía a un taxi, y resultaba que el conductor cumplía con mis estándares de atracción y morbo, mi mente volaba a mil, y me visualizaba siendo sometido dentro del carro jajaja. Yo me veía comiéndome su "palanca de cambios" hasta el fondo de mi garganta, desapareciendo todo su trozo de carne venosa mientras ese macho iba conduciendo. ¡wow ya estoy salivando! no sé cómo estarán ustedes jajaja.
Ahora sí, vamos al asunto que muchos quieren saber. Les cuento lo que sucedió, y con toda la intención de que aquella noche sucediera, mis hormonas estaban a mil por hora. Y la gran pregunta en ese periodo de mi vida era ¿cómo podría coger con un taxista?, siendo un chico tímido de 28 años en ese momento, gay discreto, y lo que menos quería era llamar la atención de las personas para evitar malos ratos, ¿Cómo lograrlo? Resulta que érase una madrugada de un fin de semana, salí de una discoteca, tomé un bus rumbo a mi casa, y luego bajé en la avenida principal que estaba a unas 8 calles de mi destino. Al bajar pensé en dos cosas, tomar un taxi o caminar lo que me quedaba de distancia, no lo pensé mucho y dije "voy a caminar", en ese instante me vino un deseo descontrolado de vivir una aventura excitante, y ahora ¿qué hago? me dije a mi mismo. Entonces, me quité la casaca larga que llevaba puesto, y dejé ver mi cuerpo delgado y culito sobresaliendo en mi pantalón ajustado, y puse en marcha mi plan de cacería, porque ya no aguantaba más y quería sentir a un hombre, y yo ser su perrita, su putita jajaja.
Empiezo así, voy caminando despacio como quien no tiene apuro por el borde de la pista, con el culito bien paradito para llamar la atención, y sin esperar mucho tiempo pasa un taxista cerca de mí y me dice "¿Taxi? ¿Te llevo?" (el taxista estaba muy guapo, de aproximadamente unos 33 años, se le apreciaba alto, de tez clara y corporalmente velludo, brazos fuertes, y unas muy buenas piernas gruesas, ohhh una voz súper varonil), yo sentí un poco de miedo y curiosidad sexual a la misma vez; sin embargo, el miedo predominó y le dije: "lo siento, no necesito taxi, mi casa está muy cerca", él insistió en lo siguiente: "no te preocupes, yo te llevo", y en un, dos por tres ya estaba sentado a su costado. Me sentía nervioso, no sabía qué decir o hacer, él toma la iniciativa preguntando: "¿qué haces por esta zona caminando a esta hora de la madrugada?", yo le comento que estuve en una fiesta, y que me dirigía a mi casa. Hubo unos segundos de silencio, faltaba poco para llegar a mi destino, así que me apuré en romper esa barrera entre los dos y silencio muy marcado. Antes de que pierda mi oportunidad soñada le pregunté: "¿cómo va todo?, ¿eres casado?, y me cuenta que sí es casado, que tenía mujer e hijos, que es de la selva peruana, y también le dije esto para subir un poco más el nivel de intimidad en la conversación: "de seguro que por allí tienes alguna aventura con alguien", y me cuenta que sí, que él estaba tratando de ligar con una chica que conoció hace poco, pero ella se resistía a ceder a sus propuestas sexuales, intentó tocarla dentro de su taxi sin éxito alguno, y se fue dejándolo muy excitado, con muchas ganas (una voz interior me decía "esta es tu oportunidad, quítale esas ganas que tiene y dale la mejor mamada que le puedas dar a un macho como él jajaja"), yo sonreía y en mis labios húmedos se dibujaba el deseo de tener ya su verga dura. Fui audaz y le dije: "entonces tu pene se quedó con muchas ganas de que lo acaricien", en ese instante detuvo su carro en un parque cerca de mi casa, me mira, sonríe y afirma exactamente que tenía aún muchas ganas. Yo ya no podía contenerme, pregunté: "¿cómo es tu pene?, ¿cómo está ahora?, y él en una me dice: "es normal, si deseas te lo presento jajaja", en una le dije que ¡Ya! Se baja el cierre del pantalón, y saca su verga, uy madre mía qué verga morena tenía, peluda, gruesa, bien dura, venosa, cabezona y grandeeeeee. Mis ojos saltaron y sevabrieron aún más por la emoción jajaja, mi boca estaba salivando, mis manos fueron directamente a tocar su hermosa verga, ¡ohhhh qué dura!, ¡qué caliente y mojada se sentía!, él se estremeció y era notorio su respiración agitada. Yo le pregunté si podía acercarme a su verga, y él haciendo un esfuerzo (en realidad dependía de un hilo su resistencia) por contenerse me cuenta que nunca había tenido contacto sexual con ningún chico como yo, tuve que insistir, y decirle que si no le llegaban a gustar mis "mamadas" me lo dijera, y yo me detendría (obvio tuve que decirle eso para poder finalmente convencerlo, tenerlo en mi poder y yo entre sus piernas jajaja). Me di cuenta que se estaba echando para atrás, entonces hice una jugada rápida al ver que su rica verga se estaba poniendo flácida, empecé a masturbarlo, y en cuestión de segundos su deliciosa verga morena y brillante (del líquido seminal que le salía) creció y se puso muy dura. Mi siguiente paso fue ir acercando mi cara a su verga, sentí que la respiración de ese macho taxista se aceleraba, y al estar a casi nada de distancia de chuparsela empiezo a percibir un rico aroma de su verga, aroma a sexo, a lujuria, a macho, a orina y a leche jajaja ufffff yo me sentía en las nubes con ese olor, definitivamente me encendió mucho más. Tenía su miembro frente a mi cara, mi respiración caliente y agitada chocaba contra ese trozo de carne, lo cual hacía que se moviera, y su firmeza era tal que pasé mi lengua desde la base hasta la cabecita de su verga ufff delicioso, y él se estremecía, cerraba sus ojos y sus labios se apretaban, entonces él me pregunta: "¿te gusta mi pene?", y yo le respondí: "claro que sí, me gusta su tamaño y grosor, me gusta que lo tengas así peludito, tienes una buena verga". Después de esa pregunta, respiré profundamente, abrí bien mi boca, y empecé a meterme su verga hasta el fondo de mi garganta, uy qué electricidad sintió mi querido amante porque se estremeció mucho y lanzó unos quejidos de placer que eran como música para mis oídos, lo que me estimulaba a seguir con mayor empeño (en mi interior pensaba: "tengo que darle el mejor sexo oral de su vida, seré su puta golosa para que él quede encantado"), y vaya qué le estaba gustando, él mismo bajó su pantalón para darme espacio y poderme acomodar de tal forma que su verga y testículos estaban a mi disposición total. Pude notar sus piernas gruesas, velludas, firmes, dos pilares donde yo me sostenía para seguir brindándole placer oral, mis labios subían y bajaban desde la cabecita (cabezota en realidad) hasta la base gruesa de su verga, y luego pasar mi lengua y chupar sus bolas velludas. Mi amante taxista ya estaba descontrolado, sus quejidos de placer se escuchaban y decía "sigue chupando puta, sigue chupando, qué rico lo haces mami, sí cómete este tronco de tu macho"; entonces, pone ambas manos sobre mi cabeza y empieza a empujar su verga hacia mi boca, metiendo y sacando, hasta que lo escucho decir: "ooooohhhhh no puedo más, estoy a punto de venirmeeee", no dije nada y seguí chupando profundamente hasta sentir sus chorros calientes de leche (semen), espesos, que salían con fuerza e inundaban mi boca, con un agradable sabor y tragándomelo todo sin dejar ni una sola gota, retiré mi rostro de su verga, y con una mano lo apreté de abajo hacia arriba hasta que salió esa última gota de leche, nuevamente me acerqué y pasé despacio mi lengua uffffff que delicia de leche, no dejé nada. Mi amante taxista estaba sudando, con su respiración agitada, hasta que pudo recuperarse, y hacerme esta confesión: "Wow me has hecho sudar...puta mare ni mi mujer me hace el sexo oral como tú, sí que lo haces muy bien, debes de tener experiencia en esto" (ese comentario es a su criterio personal, no al mío; sin embargo, tiene toda la razón soy excelente chupando verga jajaja). Al escuchar sus palabras y saber que le había gustado, yo estaba feliz, con una sonrisa de oreja a oreja, realmente me sentía muy satisfecho, había puesto toda mi energía y compromiso en practicarle el mejor sexo oral de su vida, que de verdad no esperaba que sucediera algo más, ya era un gran logro para mí, y yo lo había disfrutado de tal manera, tuve un gran orgasmo gustativo jajaja.
Comenzaba a aclarar la mañana, y la función llegaba a su fin (solo por esta primera parte), le dije que tenía que irme a mi casa, intercambiamos números de celular, y me bajé, no quería que supiera con exactitud mi domicilio por cuestiones de seguridad.
Algunos días pasaron, y el amante taxista me llama a mi celular, me pide para volvernos a ver plan de 12 de la noche, me decía que se encontraba muy excitado, y que no dejó de pensar en este tiempo en la chupada maravillosa que le di. Lo esperé en el parque cerca de mi casa, subo a su carro, esta vez este hombre ya estaba con la verga afuera y bien parada, lista para que mi garganta le brinde los mejores masajes que podía experimentar, nuevamente mi boca se llenó de leche caliente y espesa (me tragué toda su leche, de verdad qué buen sabor tenía).
Dos días después, me encontraba acostado en mi habitación, estaba pensando en él, y en esos encuentros prohibidos a menores por ser como son (me inspiré en Camilo Sesto), empecé a excitarme, y a desear con todas mis fuerzas sentirlo dentro de mi cuerpo, dentro de mi culito (redondito, esponjoso, paradito y lampiño jajaja)
Me quité la ropa, quedé completamente desnudo, cerré mis ojos e imaginé que él me tocaba, pasé mis manos por mi cuello, mis labios, mi pecho dándole masajes suaves, mi pelvis, mis piernas, abrí mis piernas en forma de "V", y masajeaba la entrada de mi ano con mis dos dedos, e imaginé que mi amante taxista metía su verga dura en mi culito poco a poco, yo apretaba mis nalgas, me estremecía, ajustaba mi ano fuerte y me excitaba aún más, lo deseaba mucho. Mi cuerpo era un campo minado a punto a de explotar; entonces, humedecí uno de mis dedos con mi saliva, y lo introduje lentamente en mi ano, ¡Oh qué caliente se sentía allí!, mi ano apretaba mi dedo, y una electricidad me recorría de pies a cabeza, no quería sacar mi dedo dentro de mí; pero, en ese preciso momento empieza a timbrar mi celular, y para mi buena suerte era el amante taxista , ALOOOÓ?, y escucho su voz de macho diciendo: "Hola, qué te parece si quedamos en vernos a las 8 p.m. en un hostal, te paso la dirección, allí te espero en la habitación"..... CONTINUARÁ (si te gustó esta primera parte, súmate a la siguiente que se viene lo bueno).