Bueno, yo soy un joven de 30 años, soy docente de un instituto. Me considero un docente chévere, enseño con creatividad y todo. Justo fui candidato para unas elecciones del instituto donde me recomendaron que tenía que aceptar todo compromiso, pero bueno, una de mis alumnas me habló para que yo fuera su padrino de graduación y, como ya iba enseñando 4 años y bueno, era una de las promociones que he sacado desde que eran cachimbos, y la alumna, bueno, su salón fueron bien activos, yo acepté fuera del motivo de la candidatura, fue más por el aprecio que les tenía. Bueno, yo le dije que sí, yo encantado de ser su padrino. Pasaron 3 días, ya faltando una semana para su ceremonia y fiesta de graduación, vino con su mamita a mi oficina trayendo su cariño (usualmente traen carne, pan, víveres, etc.). Trajeron gaseosa y carnecito y justo ese día yo me demoro. Mi ahijada me llama, me dice: «Padrino, por dónde estará usted, estamos en su ofi». Yo les digo: «Ya voy, espérenme por favor». Tuve que realizar unos informes a última hora y me demoré, algo que era cierto. Llego y saludo a mi ahijada y a su mamá, les hago pasar, les ayudo a entrar y dentro de la oficina hablamos. Le digo: «Ahijada, no era necesario que me trajeras, pero lo acepto con el cariño que me trajiste, gracias». Le agradezco a mi ahijada y a su mamá y le digo: «Ya, ahora ya usted es mi comadre». Y me dice: «Sí, pues ya ha terminado». Y me cuenta que es hija única ella, y mi comadre es separada, que su pareja se fue con otra persona, y que ella era del campo, no terminó la secundaria. Me conmovió lo que me contó, el esfuerzo que realiza y que se separó desde ya casi 12 años, que se fue y que no tiene comunicación con el desgraciado ese. Bueno, así me dijo, palabras más, palabras menos. Cabe mencionar que mi ahijada tendrá sus 23 o 24 años, mi comadre tendrá sus 47 bien dados. Su piel no es muy blanca, pero no parece del campo, no tiene la cara quemada, es normal, bonita, tiene unas manos suaves y tiene un culito grande. Ella usa falda.

Llegó el día de su ceremonia. Yo voy juntamente con la plana de docentes en la ceremonia. Yo le entrego un presente a mi ahijada. Llega la noche y la fiesta. Después de estar en la mesa central de docentes me levanto y voy donde mi ahijada y su mesa. Solo estábamos los 3. Después de toda la ceremonia protocolar empezamos a tomar cerveza. Hasta ahí todo normal. Yo no tuve intenciones malas ni nada. Ya pasaron como 4 horas de tomadera, ya estábamos un poco mal. Mi comadre me jala y me lleva a mí y a mi ahijada al carro. Pidió taxi para irnos. A mí me hizo entrar primero. Yo entré, aún me recuerdo. Le hizo entrar adelante a mi ahijada y ella a mi lado. Sus compañeritos querían ir a la discoteca, pero mi comadre le riñó a su hija y le dijo que no, que ya estábamos mal, que ya era suficiente. A mí también me llaman los colegas. Yo hago que estoy mal y no les escucho porque no quería ir y sentía que estaba bien que nos acomodemos. En todo el camino mi ahijada estaba reclamándole a su mamá. Llegamos a mi casa y me dice gracias y mi ahijada sigue reclamando. Yo me despido y mi comadre, para despedirse, siempre me da un beso en la mejilla, no cachete con cachete, sino beso, beso en el cachete, y yo volteo la cara y nos besamos pico. Mi ahijada está en su berriche, no se da cuenta, y mi comadre me dice: «Compadre, pero yo no soy nada». Y volvemos a darnos pico 3 veces. El taxista sí vio, mi ahijada no porque cada pico que nos dábamos yo hablaba y le decía: «Tranquila, nomás van, que no, que está bien». A mi comadre le miro y le digo: «Está bien, comadre». La cosa es que me bajo y ellas se van porque viven en otro distrito. Al día siguiente amanezco pensando en esos picos y bueno, la humildad y todo me llamó mucho la atención de mi comadre. Pasaron 2 días, les llamo y no me contestan ni mi ahijada ni mi comadre. Dije: «Capaz mi comadre está con eso en la cabeza». Pasó un mes, fui a visitarlas, todo bien. Quedamos en irnos de paseo. Día de la Madre la llamé, le compré una chompita de 150 soles. Me abrazó y me dio un beso en el cachete. Le dije que se escogiera. Quedamos en viajar a su campo porque ella vive en un distrito, pero su campo es más alejado de la ciudad. Fuimos. Mi ahijada está con su enamoradito, así que casi no está con su mamá, y eso es bueno porque yo salgo normal o de casualidad llego y pregunto por mi ahijada. Como sé que no está, entonces con su mamá me voy a comer y así. En eso mi comadre me dice que si podemos irnos de viaje en mi carrito. Yo le digo: «Vámonos, comadre». Me dijo a Sr. de Huanca. Yo le digo que mientras haya salud viajemos, bailemos, tomemos, que al morir nada nos llevaremos. Obviamente que nosotros con mi comadre la única vez que tomamos fue ese día. Y me dice que ella me ayudará con el combustible. Yo le digo que no es necesario, que vamos. Entonces quedamos para una fecha ir para allá. Yo le digo que vayamos los 4 (mi ahijada, mi comadre, su enamoradito de mi ahijada y yo). Pasa una semana y le llamo a mi ahijada y le digo para ir y me dice que sí, padrino. Le digo que le diga a su enamoradito también que vamos a ir los 4. Como ya estaban invitados y sí viajaríamos, yo hago los planes porque supuse que ellas y él no llevarían muchas cosas, solo su ropa de cambio, porque yo les dije que iríamos 3 días y 2 noches, que partiríamos el viernes a las 8 a.m. y estaríamos de regreso el domingo por la tarde-noche, y justo cae feriado viernes por Día del Trabajador. Y yo alisto cubrecamas, dos que tenía, alisto mi guitarra, alisto dos carpas con sus colchones inflables, alisto una toalla, mi kit de aseo, mi ropa de cambio, alisto dinerito porque yo les estoy invitando, así que no podía permitir que gasten mucho: yo los peajes, yo los combustibles, sandalias, todo ello. Todo eso me alisto un día antes. A mi familia les digo que iré de paseo por esos días. Como mis hermanos trabajan y a veces tienen actividades en sus trabajos, normal, no me sentía muy mal como para dejarlos solos porque yo soy bien apegado a mi familia. Llegó ese día. Me levanté temprano. Yo tenía en mi mente de repente que pase algo en las piscinas de La Raya, que entremos en parejas a las pozas y yo entre con mi comadre y verla desnuda y esas cosas. Con esa intención fui a ese viaje, por eso alisté todo para que me vea con ojos diferentes. Obviamente no para una relación seria, pero por lo menos que no sé, nos bañemos juntos. Llegó el día y fui temprano a recogerlas a las 7 a.m.