El reloj de los deseos
Alex, un joven frustrado sexualmente con su novia Melissa, adquiere un misterioso reloj que le permite controlar la mente de las personas mediante un pitido ultrasónico.
Alex, un joven frustrado sexualmente con su novia Melissa, adquiere un misterioso reloj que le permite controlar la mente de las personas mediante un pitido ultrasónico.
Alex vive la rutina aburrida del Conalep, rodeado de culos y tetas que no puede tocar. Su novia Melissa es cariñosa fuera de la cama, pero en ella es tímida, vainilla y siempre exige condón. Frustrado y cachondo, una noche descubre un anuncio sospechoso: un reloj que promete control total sobre la m
El reloj llega. Alex lo prueba primero en Melissa y descubre que funciona… aunque todavía requiere esfuerzo y persuasión.
Alex sube el nivel. Usando el reloj, obliga a Melissa a aceptar que se folle a su mejor amiga Jackie. Entre lágrimas y celos, Melissa termina permitiéndolo.
Al día siguiente del primer engaño, primer trío completo. Besos entre ellas, mamadas en competencia, edging brutal y un snowball caliente que Melissa jamás imaginó tener que tragar. Celos, humillación, placer y poder. Las dos mejores amigas ahora comparten verga… y empiezan a disfrutarlo.
Camila, la callada y tetona nerd del salón, resulta ser una pervertida reprimida que devora hentai y se toca pensando en ser usada. Alex la lleva a su casa, la folla sin condón, llenándola completamente mientras ella suplica que la preñe como en sus mangas más sucios.
Melissa, mi novia, obligando a su mejor amiga Jackie a chuparme la verga mientras llora de celos. Camila, la nerd tetona, gimiendo como loca mientras la destrozo. Y Andrea, la inocente del salón, convertida en nuestra perrita: gateando, lamiendo coños llenos de semen y tragando todo.
Alex Invita a sus cuates a usar a Andrea a través de un glory hole en el baño del Conalep. Melissa, su propia novia, sostiene la cabeza de su amiga mientras esta chupa verga tras verga como una puta barata.
Alex secuestra y encierra a su ex, Natalia, en un sótano durante varios días. La rompe con BDSM brutal, edging interminable, gangbang con sus putas, creampies forzados y humillación extrema. La obliga a suplicar, a tragar semen y a aceptar ser su estrella porno.