La familia en casa cansa. Los hijos de mis hermanos, en la primera adolescencia ya cansan. La comida familiar, siendo una mujer de 40 años soltera, cansa. Así que después de la sobremesa decidí llamar a mi ex, a Jorge, con la clara intención de follar lo antes posible.
Después de una mensajes de WhatsApp intranscendentes quedamos en el centro comercial de Santiago de As Cancelas. Allí me recogió y nos encaminamos a un motel en Teo, el Montecarlo, donde esperábamos pasarlo muy bien.
De camino, me saque las bragas mientras me empecé a masturbar para que el se pusiera a tono, y vaya si se puso. Nada mas entrar y aparcar en el garaje de la habitación, mientras subía por las escaleras Jorge se me abalanzó sobre mi culo, ya sin ropa interior, agarrando mis glúteos con sus fuerte manos, separándolo y lamiendo todo lo que ya tenía mojado. Como pude, me fui acercando a la cama y desvistiéndome hasta quedarme encima de ella a cuatro patas y el culo en pompa. Jorge me hizo una de las mejores comidas de culo y coño de mi vida, hasta que no aguanta do más le supliqué que me follara como una perra. El, muy obediente, se desnudo y cuanto pudo me clavo su polla por el coño mientas sus manos agarraban fuerte mis caderas. Dios, adoraba notas mi culo siendo golpeado por el y su polla rozandose dentro de mi coño mientras se oían nuestros jadeos nada disimulados.
Luego, el se tumbo dejando su polla como una columna solitaria, que rápidamente decidí cubrir con mi coño al sentarme en el, mientras se incorporo para comerme las tetas yo empecé a cabalgarlo hasta que me corrí sobre el. Fue maravilloso ser quien mantenía el ritmo al tiempo que el me comía las tetas.
Finalmente , me tumbe en el suelo, aún chorreando, el me monto con leves empujones mientras ambos nos mirábamos no más lejos de 4 dedos, note como su polla se ponía más dura, sus respiración se aceleraba y entonces le entre a besar mientras notaba como se corría dentro de mi. Nos mantuvimos así durante unos minutos besándonos, todo sudados, desnudos encima de la cama del motel mientas nuestras mierdas se perdían recorriendo nuestros cuerpos.
Luego nos duchamos juntos, abrazados, yo recogiendo su cuerpo con mis manos y el agarrándome el culo. Luego nos vestimos y me llevo a donde mi coche donde nos despedimos luego de quedar para otro día.
Tengo que admitir que espero que sea lo antes posible.
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