Todo comenzó por una compañera de clase de las lecciones de salsa, una rubia madura voluptuosa, culona, de caderas anchas y algo gordita de 40 años... Ella me llamó la atención desde que llegó y me encantaba las sonrisas que me dedicaba cuando bailamos en pareja, un día me envalentoné y además de la despedida le dije que si quería salir después de clases a tomar algo, la verdad creí que me sacaría el cuerpo pero ella aceptó con gusto... fuimos a tomar un café y charlamos, me dijo que bailaba muy bien y que le gustaba la química que teníamos en el baile, la verdad estaba algo tímido y ella fue más lanzada, me dijo que podía notar cómo la miraba y me pico un ojo, me preguntó ¿Te gustó verdad?, yo la verdad no podía ni creerlo, le dije que sí que me encantaba y ahí nos besamos.

Ella me dijo que rico el café pero que tenía que irse y me dejó su número para que la contactará.

Al otro día le escribí que quería verla, ella me dijo que podía a las 5 al salir del trabajo que si quería pasará por ahí, yo la esperé al salir y ella me dijo que caminaramos a su departamento que quedaba cerca, caminamos unas dos cuadras y subimos, me instaló en el sillón de la sala y me dijo que la esperara mientras iba al baño.

Cuando regreso se sentó al lado mío y me dijo ¿Y eso por qué querías verme?, yo la verdad me acerque a ella y nos empezamos a besar, ahí le toque la pierna y empecé a subirle la falda del traje del trabajo y a desvestirla, en efecto terminamos teniendo relaciones en el sillón de su apartamento.

Está mujer es candela, y la verdad sus muslos y caderas amplias me excitaban más, no voy a olvidar el sabor de su vagina al probarla por primera vez y los dulces gemidos que soltaba al darme unos sentones deliciosos hasta hacerme eyacular en ella...

Yo la sigo viendo en las clases y bailando con ella y de vez en cuando tenemos relaciones casuales, le verdad me encanta esa mujer