Eran como las 6 de la tarde cuando tomé el bus rumbo a Lima, Fausto me embarcó ; además de eso solo quedaron los 2 últimos asientos al fondo del bus, yendo a sentarme sólo; pues aún quedó uno vacío; sólo en ese asiento la verdad que iba con un dolor en el culo; por la cachada de Fausto con esa gruesa pinga la que nunca había visto y no olvidaré jamás; era más gruesa y ancha que la de mi padrastro; la verdad que me senté de costado; pues así me sentía más aliviado; estaba triste y acongojado por todo lo que había pasado,a la salida de la ciudad, subió un viejo de unos 75 años a quien noté que le temblaba la mano se sento al costado mío, quien tenía una contextura gruesa, en ese momento se presentó ante mí como Alonso y me preguntó sobre mi vida la cual algunas cosas, le dije que era Miguel y tenia 20 años, lo inventé que vivía solo pues mis padres habían muerto en un accidente y que no me dejaron nada, le dije que estaba yendo a la capital a buscar nueva vida; pues no tenía familia alguno, él tambien me contó que no tenia familia y que vino de paraguay y nunca mas regresó a su país, lo sentí muy sincero en lo que me decía: sabes que me encantas amigo y así hicimos una bonita amistad y pasado la media noche me agarró el sueño y me quedé dormido y entre sueños sentí frotaba algo y me levanté y le dije que hacía; es que estoy arrecho me dijo: puedo verlo? Le dije, se bajó el pantalón pues el resto de pasajeros estaba durmiendo, tenía la pinga dura y no era ni tan grueso ni tan delgado, me tomó de la cabeza y me lo bajó para mamarlo y me dijo yo sabía que eras gay, y asi empecé a mamarlo tan rico que sentia que se estremecía; en tanto intentaba meter su mano entre mi pantalón para así rozar mi ano con sus dedos, la verdad que me dolía y de tanto en tanto trataba de evitar que me lastime con sus dedos, hasta que de un momento a otro eyaculó dentro de mi boca, disfrutando su leche y con la boca mojada agarro y levantó mi cabeza para así besarme y me dijo quiero que seas mi mujer para siempre todo lo que tengo será tuyo, te lo juro, pensé un momento y le dije que podemos intentarlo, es así que dormí entre sus piernas hasta el día siguiente, era como las 8 de la mañana cuando sentí que me despertó diciendo el bus a parado para desayunar y así lo hicimos pago mi desayuno diciendo al oído desde hoy eres mi mujer y cuídate de ti mi amor; me sentí como protegido y al llegar a su departamento en la capital, fuimos a bañarnos y al verme desnudo me dijo; tienes un bonito trasero mi amor y eso es solo mío, me abrazó y besó y fuimos a la cama, donde me cacho con tanto amor que sentía aún el dolor de la gran cachada de Fausto; pero lo aguante hasta sentir eyacular dentro mío; mientras gozaba de mi culo joven. Así cachamos varias veces hasta que quedó exhausto y me dijo que en los próximos días haría los trámites de documentos a mi favor por si algo le pasaba, pero que tenía que jurarlo ser su esclavo fiel, nos tomamos de las manos y le jure ser fiel.