Humillé a mi ex con ayuda V
-Mabel. -Perdón AMA, lo siento, esta PERRA sabe que no es nadie… Lo sentía de verdad, sus lágrimas daban fe de ello. Iba a seguir contándonos la noche de bodas, cuando sentimos la puerta. Ambas se miraron extrañadas, yo no tanto, sabía perfectamente que era…