Mujer y sumisa XXV
-Daniela. -¡¡¡Gracias!!!, lo necesitaba —hasta se le saltaron las lágrimas— gracias…
-Bésame ESCLAVA…
Mientras la hacía botar en mi polla, me iba dirigiendo a la mazmorra de mi despacho, no dejó de besarme…
Así terminó el último capítulo…