El vestido blanco
La levanté del suelo. Ella envolvió sus piernas alrededor de mi cintura, con los tacones blancos todavía puestos. La cargué hacia el pasillo, besándola sin parar, mientras el vestido blanco se le subía hasta la cadera.
Relatos eróticos sobre Deseo prohibido
La levanté del suelo. Ella envolvió sus piernas alrededor de mi cintura, con los tacones blancos todavía puestos. La cargué hacia el pasillo, besándola sin parar, mientras el vestido blanco se le subía hasta la cadera.