Mi Prostimadre
Esta es la historia de mi madre y yo. No es bonito. No es moral. Es la crónica de una obsesión que creció en la sombra de nuestro apartamento y terminó por devorarnos a los dos. Me llamo Lucas, tengo veintidós años, y esto es lo que hicimos. Se los cuento a ustedes, porque alguien tiene que saberlo.