Hola. Me anime a escribir mi historia porque, en un foro porno, encontré un relato muy parecido a lo que pase hace años y me hizo recordar la tensión sexual que viví, una mezcla de placer y dolor. Se me puso dura de recordar la lujuria vivida. Pero también se me escarapelo el culo.

Soy de una region del norte de Peru llamada Piura; ahora vivo en USA desde hace casi 30 años. Tengo casi 50, y lo que me paso fue justo cuando cumpli 20 y conocí a la que sería mi mujer.

Soy contador y trabajaba en un estudio, pero mi mira era emigrar de esa mierda que era Perú en esos años. Así conocí a Jacky, recepción en el estudio. Muy bien parecida, 1.70m (alta para las piuranas), blanquísima, tetas pequeñas pero turgentes y de culo espigado. De caderas no muy anchas pero carnosas nalgas. Ella tenia 22, mayor que yo pero lucía mucho mas joven.

Yo no soy feo ni tampoco Adonis. Tengo lo mio segun me han dicho. Soy moreno, alto, 1.85m. de contextura delgada, brazos delgados pero buenas piernas, pinga de 18 cm de cabeza normal pero tronco curvo y ancho en el medio. Me ayuda al entrar por los ojetes, pero cuando llegó al tronco, las hago parir.

Jacky me paro bola en una. Tenia su novio en Argentina, Carlos, quien la queria llevar para alla pero ella decia que primero tenían que casarse. Era su segundo novio. Me conto que su primer novio era para el olvido, era feo, y que por lo único que lo recodaba era que la desvirgo en 3 minutos en un hotel de 20 soles, algo de 5 dólares.

Como en ese entonces no había mucha chamba en Perú, ella estaba casi convencida de ir a Argentina, pero aún no se lo decia al novio.

Hicimos amistad, y una noche que estaba de salida, la note algo triste, le invite un café, que luego se convirtió en un vino y al dejarla en su casa nos besamos, algo corto pero rico. Me aparto cuando quise meter mi lengua, diciendo que no debía pasar eso porque ya estaba por irse con el bueno de Carlitos.

Yo me aparte, estaba concentrado en ahorrar para irme a NY, donde tenia un buen amigo que me ofrecía colocarme en un trabajo.

Fue ella quien me busco a la semana porque quería hablar. Se acerco a mi escritorio y dijo que la acompañara a comprar. Yo no me hice de rogar porque sabía que algo quería.

Al salir, le dije que primero vayamos a comer algo. Acepto y al subir al taxi me avalance a besarla, ella solo puso su mano en mi boca pero luego acepto el beso, más largo que el primero, con lengua, y puso su mano en mi pierna. Yo al toque me pase a su oreja y le meti la lengua. Gimió y allí supe que seria mia esa tarde.

No podíamos demorar mucho, le dije al taxista que regrese y nos bajamos en un hostal (hotel de paso) cerca al trabajo.

Ella recriminó pero le dije que si tenia miedo lo dejamos. Me dio un beso y me susurro al oído: tienes suerte que hace seis meses no pruebo un hombre.

Entramos al hostal, pague rápido y ni bien pasamos la puerta nos besamos como enamorados arrechos, cada uno se fue quitando la ropa. Yo no quede desnudo y ella se dejó las bragas. Me vio el pene y me dijo: algo mas chico que el de mi novio, y me comenzó a pajear mientras mordía mi tetilla.

Yo metí dos dedos a su concha. Húmeda y estrecha, hice un mete-saca rápido y fuertisimo por un minuto, cuando vi que sus ojos se volteaban por el orgasmo que le venia cuando frote su clítoris que estaba durito.

Se la meti por diez minutos, patas al hombro. Se asusto porque la meti sin condon, pero no resistió el contacto con mi carne. Solo dijo: vaceate afuera.

Yo se la di en las tetas. No se la quiso tomar. «Es muy temprano para que me des a beber tu leche», dijo con lirada lujuriosa.

Volvimos al toque al trabajo luego de una ducha ligera. De regreso comentó que se había oeleado a muerte con su novio. Su familia en Buenos Aires le aviso a Jacky que su novio andaba tirando con una chica argentina de por allá desde hacía semanas. Fue por eso que andaba triste en esos días en los que chapamos por primera vez.

Así fue que cache por primera vez con quien sería mi futura esposa.

En la siguiente parte contare como nuestra relación se fue haciendo seria, como me dio el culo y nuestra separación (momentánea) en ese entonces.