Mi deseo de las pantimedias sobrepasó el pudor y comencé a platicar con ella, no podía evitar ver sus piernas, ella lo notaba y no hacía nada por evitar que lo hiciera, así comenzaron los pequeños jugueteos, pasando por "accidente" mi mano por sus piernas y todo parecía que a ella le gustaba tanto como a mí, después de un par de horas hubo un descanso en el curso, entonces nos paramos, no había notado sus hermosos tacones que traía puestos, que le hacían lucir unas piernas como nunca había visto yo antes un par.
No lo sabía pero una chica muy sexy le esperaba en recepción, mientras él en su despacho aprovechando que era la hora del almuerzo leía historias eróticas en Internet.
El siniestro grupo cierra el cerco sobre dos estudiantes francesas, que resultan ser lesbianas, alojadas en casa de una de los fetichistas.
Entonces se acercó a mi oreja para susurrar que deseaba follarme, así lo hizo, sacó un preservativo y lo enfundó en un pepino. Al verlo sentí miedo, pero a la vez un gran deseo, esperaba para ser ensartado, inesperadamente la trayectoria de aquel falo se desvió, hasta mi boca y ella me obligaba a chuparlo
Un buen profesor es aquel que se esmera en enseñar todas las materias a sus alumnas más aventajadas, sobre todo si éstas están en buena condición física y son muy agradecidas.
Una chica encuentra sus fetiches en la ropa interior y sus zapatos, disfrutando a tope con los de su tía, que al final termina siendo su amante y desvirgando su ano con un consolador.
Un hombre deja a la familia en un hotel para pasar unas vacaciones y vuelve a su casa, con ganas de hacer alguna travesura. La ocasión se le presenta con la sirvienta a la que tiende una pequeña trampa que le permite desvirgarle el culo.
Una muchacha busca trabajo por la ciudad. Consigue una en una sex shop muy especial y los celebra tanto con su prima y el novio, como al día siguiente en su primera entrega a una empresa ¡nudista!.
Una mujer acude a un salón de estética por sugerencia de su marido, donde además de atender al pelo de su cabeza tratan con mucho arte el vello del pubis.
Un adorador de pies nos narra la historia de cómo se convirtió en fetichista de pies. Todo debido a la devoción que tenía por los hermosos pies de su tía, y de su hermosa primita.
Una parejita disfruta en un motel de sus cuerpos y de unos dulces en forma de semáforo...
Un joven recibe en la casa familiar a una japonesa que llega en un programa de intercambio. Desde el primer momento se queda prendado de ella y no para en sus acercamientos hasta ganar su virginidad.
Un joven, recién separado de su pareja, se encuentra con una gorda muy caliente que desea ser follada por el primero que se lo pida.
Nuestro protagonista siente, ya desde pequeñito, una auténtica fascinación pos las zapatillas deportivas usadas y los pies sudaditos.
Después de leer el relato, todos los lectores habrán conocido lo insospechado y gratificante del placer que se puede obtener gracias a los pies
Cuando ella tuvo que ir al baño y levantándose se retiró, percatándome de cómo las miradas de los hombres presentes la miraban al pasar al cotonear su cuerpo, sin ninguna arruga o línea que marcara su vestido ya que yo, antes de llegar, le había pedido sus bragas y que ahora guardaba en la bolsa de mi camisa.
Un joven espera el metro en el andén de una estación abarrotada. Fija su mirada en una joven provinciana y se las ingenia para poder manosearla aprovechando la aglomeración. Aunque una sorpresa aguarda bajo su falda.
Una fiel sumisa obedece ciegamente las órdenes de su amo. Exhibiéndose primero delante de hombres y mujeres y luego alcanzando la autosatisfacción a partir del fetichismo de un zapato.
Nuestro protagonista narra la experiencia que tuvo al quedar con una lesbiana y dejar que ésta le poseyera penetrando su ano con un consolador atado a su cintura.
El "grupo de lamedores" elige una víctima en el parque, pero sus reglas se olvidan y terminan violándola salvajemente. .