Esta historia que les voy a contar es una experiencia de un amigo de confianza la cual solo me pidió, por obvias razones los nombres son cambiados para evitar cualquier problema.
Me llamo Daniel, tengo actualmente 35 años, casado con una hermosa mujer, tenemos 2 hijos. Vivimos en el sureste de México.
Esta experiencia es propia, en ese entonces tenía 19 años, estaba estudiando la licenciatura, vivía con mis padres, cuando nos comenta mi madre que su hermana mi tía, se estaba divorciando de su entonces esposo, pero quería que le diéramos asilo, ya que el divorcio se estaba complicando y su ex, ya mostraba indicios de ser violento.
Mi padre le dijo que sí, que viniera que aquí nadie se atreve a ponerle la mano encima. Cabe mencionar que mi tía, vivía en Veracruz, y nosotros en otro estado, por lo que apenas termino de comer mi señora madre, le hablo a su hermana.
Su hermana, mi tía, se llama Karina, tenía en ese entonces 30-31 años, no la veíamos solamente una vez al año o ni eso.
Nuestra casa es de 2 pisos, en la parte de arriba están los cuartos de mis padres y el mío, un medio baño, en la parte de abajo esta la sala, cocina-comedor, un baño completo, un cuarto que usábamos como bodega, pues ahí almacenábamos todo, a pesar de tener una cochera. Así que, en lo que llegaba con nosotros mi madre me pide que acondicionemos ese cuarto y que llevara todo a la cochera.
Acondicionamos todo en un día, al día siguiente a eso de las 2:30 de la tarde, escucho desde mi cuarto que tocan a la puerta, mi madre abre, escucho bullicio me asomo, y mi madre me dice.
Madre: Hijo, Dany (así me dice de cariño), ya llegó tu tía, ven a saludarla y ayuda con su maleta.
D: Voy ma.
Cuando llegó, me topo con mi tía, se veía hermosa con un aire de tristeza en su mirada, con un rostro cansado, sus ojos se ven hinchados y rojos, creo que estuvo llorando, su cabello largo, sujetado por una pinza.
Pero me llamó la atención que venía con un pantalón ajustadísimo, su blusa blanca donde tenía dos botones abiertos justo donde se veía el inicio de su escote.
Mi tía tiene un cuerpo espectacular, para mi gusto, buen busto, cintura y caderas, mi madre decía que ella estaba cerca de los 90-60-90, pero juraría que sus pechos eran más grandes o eso aparentaba con su blusa ajustada.
La saludo con un abrazo, ella lo hace, me abraza tan fuerte que siento sus pechos pegados a mi cuerpo.
K: Dany, que gusto verte, luces muy bien desde la última vez que te ví hace 2 años. ¡Haz cambiado mucho! Mira esos brazos. ¡Eres todo un hombre!
Agarro sus maletas, las llevó al cuarto que se acondiciono para ella, mientras mi madre y ella se sientan en la sala.
Madre: Bueno, bueno, cuéntame que pasó contigo y él. Si se veían muy enamorados. Cuando me hablaste que estaban peleados, no pensé que fuera tan grave. Y más ahora que me pediste venir aquí.
K: Ay Pau (mi madre se llama Paula), es que él es muy posesivo, no me deja salir si no es con él. Pero ah él si podía salir con la excusa de que era reuniones de trabajo, claro y yo me chupo el dedo. Además, es muy celoso, quería que bloqueara a todos mis amigos, conocidos y familiares de las redes sociales. Al grado de controlar todo sobre mí. La gota que derramo el vaso fue que se puso violento me quiso pegar, pero le avente lo que tenía a la mano, salí corriendo, solo porque la vecina me ayudo y me metió a su casa y no lo dejo entrar. Tuvo que hablar a la policía y me llevaron para levantar la denuncia y tramitar el divorcio, pero me recomendaron que si tuviera otro lugar donde quedarme era lo mejor. Por eso te hable, espero no causar problemas. Porque de seguro el vendrá aquí a buscarme a pesar de que hay una orden de alejamiento.
Yo estaba escuchando desde la cocina todo el chisme, les llevo refresco para que sigan hablando, me retiro a mi cuarto.
Ya en la noche a la hora de la cena, salgo porque me habla mi madre que ya vamos a cenar. Y casi me caigo de la impresión de ver a mi tía con su pijama, que era una camisa y short gris de algodón, la camisa era holgada, pero el short le quedaba muy justo, juraría que no era de su talla, pues se le marcaba mucho. Nos sentamos a comer, mi padre como siempre viendo la tv, mi madre y mi tía charlando de todo tema, y yo luchando por no verle las piernas, porque la tenía a mi costado, siempre con la mirada al plato, callado escuchando las platicas de ellas.
Cuando terminamos de comer, me dice mi madre que ayude a llevar los platos de la cena a la cocina, para que los lave. Mi tía se ofrece a lavarlos, mi madre le dice que no, pero ella le comenta que no quiere ser una carga, que quiere ayudar en la casa, lo cual ella acepta.
Cuando me levanto para llevar los trastes, mi tía igual se pone de pie y se dirige a la cocina para lavarlos, yo estoy detrás de ella, y mis ojos se clavan directamente a su trasero, juraría que no se le marcaba que tuviera ropa interior, porque el short terminaba en sus muslos casi al borde de sus nalgas. Le entrego los trastes para lavarlos, ella me agradece. Me retiro a mi cuarto, algo turbado con la visión que tenía. Me pongo a navegar por la red, hasta que me vence el sueño y me duermo.
Al día siguiente que es un domingo, nos despertamos temprano como es de costumbre, me dice mi padre que vaya por el desayuno. Me voy caminando ya que el puesto al que acostumbramos esta a unos 10 minutos a pie. Ya de regreso, entrego el desayuno a mi madre para que lo sirva, cuando vuelvo a ver a mi tía con la misma ropa, el pijama de anoche, se le marcaban los pechos, al saludarme con un beso y abrazo, ahí me percato y confirmo lo que sospechaba, no usaba ropa íntima al dormir.
Nos sentamos a desayunar, mi padre me pregunta que planes tengo hoy, le comenté que quedarme en casa, ya que no tengo nada pendiente en la escuela.
Madre: Pues si no tienes planes, puedes ayudarme aquí con el quehacer, mientras pongo la ropa a lavar.
D: Esta bien (ya que)
K: No te preocupes sobri, aquí esta tu tía para ayudarte a que termines temprano y salgas con tu novia.
D: Gracias tía, pero no tengo novia. Me estoy enfocando en estudiar ahorita (Si supiera que no tengo quien me pele)
K:¡No te creo! Si eres bien guapo. ¿O no será que eres del otro lado?
Mi padre casi se atraganta por la broma de mi tía, me tira una mirada asesina. Y yo contesto:
D: No, no, si soy hombre, me gustan las mujeres. ME GUSTAN LAS MUJERES PA. Solo que no ha salido la indicada.
K: Jajaja, ay cuñado no aguantas una broma. Hasta crees que tu hijo sea gay, si se ve que e gustan las mujeres. ¿verdad Da-ni?, mirándome y acercándose peligrosamente a mi oído me dice:
K: Se que me veías cuando íbamos a la cocina.
Yo me pongo nervioso, a lo que mi madre y padre se quedan viendo y mi madre pregunta:
Madre: ¿Que le dijiste que lo pusiste todo colorado?
K: Le dije que no sea tímido con las chicas. Que el tiene su encanto.
Terminamos de comer, mi madre se lleva los trastes a la cocina para lavarlos, mientras me dice que me ponga a limpiar la sala, me da la escoba y el trapeador.
Durante la limpieza veo a mi tía estar sacudiendo el mueble donde esta la tv, el librero, cuando de pronto observo que ella se pone de puntitas para alcanzar la parte mas alta del librero, observo detenidamente que se le mete entre sus nalgas el short del pijama, yo me quedo viendo como idiota y ella se percata y se acomoda la ropa. Se acerca y me dice
K: Ya deja de babear, o me vas a desgastar sobri jaja. Al menos tu padre ya puede estar tranquilo que no eres gay.
D: Cof, cof, perdón.
K: No pasa nada sobri, solo se mas cuidadoso. ¿Ok?
Durante el día, no paso más ya que me encerré en mi cuarto a jugar, hasta la hora de la comida y la cena, sin nada relevante.
Hasta el martes que recuerdo que, llegando de la escuela, aviso que llegó a la casa, escucho que mi madre y mi tía están hablando:
Madre: Dile al abogado que te envíe los papeles, los firmas y se lo mandamos por paquetería para que ya te deje en paz ese tipo. Y que ni se atreva a venir por aquí, porque me va a escuchar ese desgraciado.
K: Ya, ya, lo escuchó y me dijo que tengo la orden de alejamiento aun, por si se atreve a venir podemos hablar a la policía y que se lo lleven.
D: ¿Qué pasó? ¿Por qué tanto escandalo?
Madre: Que el idiota ese, averiguo no se como que tu tía está aquí y ella esta asustada. Le dije que nadie va a permitir que la lastime ni le falte al respeto.
D: Claro, no te preocupes tía que aquí nadie te va a dejar sola. Cuentas con nosotros. Y si quieres salir, seré tu guardaespaldas.
Comimos algo tensos, mi padre comentando sobre su trabajo ya que trabajaba en ese momento con un arquitecto. Era contador.
Pasamos el día viendo la tv en familia. Observaba a mi tía toda tensa, preocupada, con su mirada perdida.
Cenamos, ella no hablo mucho, solo se limito a frases y dar las buenas noches y se fue a su cuarto.
Al día siguiente miércoles lo recuerdo bien porque fue un show.
Mi padre se fue temprano como siempre, antes de las 7:30 am, yo entro a las 9:00 am a la universidad y salgo a las 2:00 pm. Mi madre como buena esposa, es ama de casa y mi tía que era secretaria ejecutiva, pero desde que se casó el esposo la saco del trabajo.
Eran eso de las 8:20 am, cuando tocan a la puerta, pensando que es mi padre que olvido algo de su trabajo mi tía abre la puerta, cuando escuchamos:
K: RAUL, (el exesposo), ¿qué haces aquí?
R: ¡Te dije que no te podías esconder de mí, estúpida!
K: ¡Vete de aquí!
R: ¡Ven aquí hija de la…!
En ese momento sale mi madre gritándole
Madre: ¡Lárgate de mi casa hijo de tu puta madre! No tienes nada que hacer en MI CASA, PORQUE ES MI CASA.
R: ¡Usted no se meta, es una metiche, esto es entre mi esposa y yo!
En ese momento llego y observo que Raúl empuja a mi madre y sujeta a Karina del brazo jalándola hacia la calle, cuando me acerco y le aviento un golpe directo a su rostro, el trastabilla, soltando a mi tía.
D: No te atrevas a tocar de nuevo a mi madre y a mi tía, ¡hijo de puta!
Me le voy encima a golpearlo, intercambiamos golpes, los vecinos salen para ver el chisme, otros para grabar, mi tía alterada gritando, mi madre igual. En un momento se escuchan las sirenas de la policía, el trata de huir en su coche, pero en el momento se le habían caído sus llaves, cuando quiso agarrarlas, fue la oportunidad que tuve de darle una patada en la mera cara, me le monté y le estuve pegando, hasta que nos separo la policía.
Entre los vecinos, la declaración de mi tía y sobre la orden de alejamiento que tenía, fue suficiente para que se lo llevarán. A mi me soltaron porque como dijo mi madre y mi tía que, si no fuera por mí, se la hubiera llevado.
Ya dentro de casa, mi madre y mi tía, me abrazan. Me empiezan a revisar la cara el cuerpo, por los golpes que recibí, debo decir, que me sentía como si me hubiera arrollado un camión. Mi madre fue a buscar el botiquín de primeros auxilios, para limpiarme, y para marcarle a mi padre. Mi tía, llorando, aun alterada por lo que pasó, la abrazo y le digo:
D: Te dije que no íbamos a permitir que nadie te lastimara. Ahora puedes estar tranquila, que ese tipo si vuelve ya sabe lo que le espera.
K: Ay, cariño, te dejaron como santo, todo golpeado y por mi culpa. No debí venir aquí, no quería causarles problemas.
D: No digas eso, si estuvieras sola, el podía llevarte. Aquí no estas sola, nos tienes a nosotros.
K: Gracias Daniel, eres mi héroe.
No se si por el calor del momento, o no se. Mi tía me da un beso suave en los labios. Vuelve a darme las gracias, pero veo su mirada con gratitud, ternura. Nos íbamos acercando peligrosamente a darnos otro beso, cuando escuchamos que mi madre se acerca y nos dice que viene mi padre. Mientras me limpian entre las dos el rostro, las manos.
Ya para ese momento el dolor había desaparecido, no se si por la adrenalina o por el beso de mi tía. Pude sentir sus labios en los míos. Y quería volver a sentirlos…
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