Mientras yo empecé a viajar, María ya tenía una red de amistades en la ciudad de playa. Seguíamos comunicados constantemente, pero la primera ocasión que algo no cuadró es cuando todas sus amigas publicaron con ella una foto en un yate menos ella y María solo me dijo que fue por un café con ellas. Lo que pasó es que un extranjero, John (por fines narrativos), trató de seducir a María en el café y terminó ofreciendo el viaje de yate a cambio de darle su número y una oportunidad. María aceptó y por esa razón ella no publicó sus fotos.

Durante el viaje ella se dio un faje con el John; esos videos eran pura tentación y las manos de John estaban siempre en el trasero de María y María terminó aceptando una dedada que se detuvo cuando sus amigas bajaron a ver qué pasaba. Aún mantuvo el contacto de John.

Me intentó ocultar todo. María se empezó a darse cuenta de todo el poder que le daba el verse tan sexy y apoyada de regalos de Santiago en forma de ropa provocativa, vestidos con apertura a la altura del culo, minifaldas y corsets; empezó a salir más de antro mientras no estaba por semanas.

En alguna ocasión un amigo y socio de la familia de Santiago, Jack (por fines narrativos), le invitó a sus amigas y María rondas y rondas de alcohol y Moët; el pago fue que todas hicieran casita mientras se comía a María y literal ella abrió de piernas dejando ver su ropa interior y permitiendo que le chuparan la vagina y luego María le chupó el pene a Jack: un sexo oral en medio de un lugar público debió ser excitante.

John regresó a la playa por un viaje personal; para esa ocasión sí me encontraba en la ciudad y sólo recuerdo cómo María actuaba distante tratando de contestar sus mensajes a lo lejos de mí (algunos de los mensajes que había ahí):

- Oye, hoy vengo en la disposición de invitarte a un viaje más largo de yate pero a ti.

- Ay, qué halagador. ¿Pero por qué solos, no te agradaron mis amigas?

- Porque ellas arruinaron la diversión.

- Manda foto polla

- Ay, dios mío, déjame ver si me puedo escapar mañana temprano.

- Tienes 1 hora para confirmar, perra.

- Manda foto en un bikini de hilo

Esa ocasión fue al “café con sus amigas” y parecía todo normal pues salió en un vestido de playa; no sabía qué llevaba abajo.

Durante esa tarde sé que cogieron en las afueras del yate, cómo le chupó el pene a John, cómo aceptó que le chuparan la vagina con solo una toalla debajo de ella, el cómo John la penetró constantemente con vista al mar. María regresó por la noche; ya sospechaba algo porque una amiga y vecina regresó mucho más temprano y le pregunté por qué tardó tanto.

María solo dijo que se quedó un extra. No fue cuando estuvimos más cerca que olía a desodorante corporal, un aroma simple y barato para eliminar otros.

Y mientras dormíamos noté marcas rojas en su cadera. Y así María se volvía en la puta más puta para los extranjeros principalmente.