Visita especial
Cuanto has trabajado para los demás y que buen humor has tenido siempre – dije
-Nada de adulaciones sobrino. Tu abuelo falleció y yo que estaba tan ligada a él, lo pase muy mal, pero en aquella época no teníamos tiempo ni para deprimirnos. La prima iba creciendo tan hermosa y tan guapa como siempre.