Con dos parceros en el potrero
Esa noche estábamos los cuatro tomando unas cervezas en la casa: yo, mis dos amigos de hace años (Andrés y Jota) y otro amigo en común. Entre risas y tragos surgió el tema. Ellos llevaban más de un año sin novia, sin tocar a nadie. Empezaron a bromear diciendo que pagarían bien por una noche conmigo