Parte 6: El sexto día – Con mi mejor amigo
Al sexto día decidí cambiar las cosas. Invité a Andrés, mi mejor amigo de toda la vida: blanco, delgado, con cara de niño bueno y una curiosidad que siempre había notado y no solo eso ademas tenia un culote y una cadera devina
era algo impresionante sobre t
Parte 5: Mamá afuera de la puerta
Al quinto día llegó un amigo nuevo. Se llamaba Kevin, otro negro alto y musculoso, amigo de Javier y Raúl. Tenía la piel bien oscura, tatuajes en los brazos y una forma de mirarme que me hacía sentir pequeño. Los tres entraron a mi habitación con cara de pocos amigo
Parte 4: No me dejan parar
Al cuarto día ya no había disimulos. Javier y Raúl llegaron juntos otra vez, con esa mirada de animales que llevan varios días sin desahogarse. Apenas entré a la habitación y cerré la puerta, los dos se me echaron encima.
Javier me empujó contra la pared suavemente pero fi
Parte 3: Los dos amigos negros
Al tercer día ya no era solo Javier.
Llegó acompañado de su primo Raúl, otro moreno bien negro, alto, con brazos fuertes de quien entrena pesado y esa misma actitud dominante que me ponía la piel de gallina.
Los dos entraron a la casa con esa confianza de quien sabe
Parte 2: Hacerme de rogar
Al día siguiente Javier llegó más temprano, con esa cara de quien no había pensado en otra cosa en toda la noche. Yo ya había decidido que no se la iba a poner fácil. Me gustaba verlo desesperado, rogándome con la mirada.
Estábamos solos otra vez en mi habitación. Cerró la
La provocación interrumpida
Cada vez que mis papás salían, Javier se ponía insoportable.
Era mi mejor amigo desde la secundaria: alto, piel bien negra y brillante, cuerpo de gimnasio y esa sonrisa arrogante que sabía que me ponía loco. Vivía cerca y venía a casa casi todos los días después del cole
Le mamo la verga a mis 2 amigos negros en casa con mi mama asiendo aseo pero no nos dimos cuenta que nos estaba escuchando relato erotico gay
Estábamos los cuatro en el supermercado, era un viernes por la tarde y estábamos haciendo las compras de la semana como siempre.
Yo empujaba el carrito mientras mis tres amigos —Andrés, Mateo y Lucas— caminaban a mi lado, bromeando y riendo. El pasillo de los productos enlatados estaba casi vacío a
Era viernes por la tarde y acabábamos de salir de clases. Mis tres amigos negros —Jamal, Tyrone y Marcus— me habían estado molestando todo el día con sus bromas pesadas y miradas cargadas. Los tres eran altos, musculosos y con esa piel oscura que siempre me había llamado la atención en secreto.
—Vam
Era una noche calurosa de verano en Bogotá. Mis tres amigos negros —Jamal, Tyrone y Marcus— habían venido a casa a ver una película. Los cuatro estábamos en la sala, riéndonos y comiendo pizza, cuando mi papá entró con cara seria.
y nos dijo
—No quiero que suban al cuarto —dijo con tono firme—. Se q