Encuentro con mi ex
Un encuentro rápido y fugaz que trae demasiados recuerdos.
@mara_rod · España
Mara
1 kertomukset · confesiones · España
Un encuentro rápido y fugaz que trae demasiados recuerdos.
Mara hänellä ei ole julkaistuja sarjoja.
Todo empezó de manera más relajada de lo que uno imaginaría. Estaba en un bar del centro con unas amigas cuando conocí a Miguel y a Carlos, dos venezolanos que llevaban varios años en el país. Eran simpáticos, habladores y tenían ese acento que siempre me ha parecido encantador. Empezamos a conversa
Esa noche estábamos los cuatro tomando unas cervezas en la casa: yo, mis dos amigos de hace años (Andrés y Jota) y otro amigo en común. Entre risas y tragos surgió el tema. Ellos llevaban más de un año sin novia, sin tocar a nadie. Empezaron a bromear diciendo que pagarían bien por una noche conmigo
Me pagaron bien. Esa es la verdad más directa. Dos hombres maduros, serios, con dinero. No querían conversaciones ni caricias innecesarias. Me contrataron para ser su puta esa noche y dejaron claro desde el principio lo que querían. Solo anal
Mes de diciembre otra vez, pero esta vez no era novena, era pura perra en celo buscando que me llenen la vena. Ya tenía a dos fijos: Jota y Camilo, mis consentidos. Les escribí esa tarde: —Tráiganme a alguien rico, quiero que sean tres esta noche, quiero que me rompan el culo a lo bicho.
Días después me llegó una foto por mensaje de un número desconocido. Se veía a un man tirado en el piso, golpeado, pero la foto estaba borrosa y no se entendía bien nada. Ni idea, padre santo. Igual no volví. Marica, tampoco soy padre santo, pero tampoco soy tan hp como para seguir metiéndome en esa
Al día siguiente desperté en mi cama con el culo adolorido, casi no podía sentarme derecho. Me dolía al moverme, pero cada vez que me acordaba de cómo me turnaron, cómo me llenaron como pedí, me mojaba otra vez. Fui impulsiva, como siempre. Puse la condición clarita desde el principio, me tiré al hu
Llamo a Sebas, mi polvito de confianza. Me recoge y a mi casa. Él me conoce, no pregunta nada. Si les gusta avísenme, los comentarios son lindos. Pero lo que me digas en privado, dímelo en público jajaja. Lo dejo con algunos errores intencionales porque aquí no hay IAs ni mamadas, solo deseo, sexo
Era una noche de esas en las que Bogotá se pone húmeda y pegajosa, como si la ciudad entera sudara deseo. Yo había decidido jugar: me puse un vestido rojo corto que apenas me cubría el culo, tacones negros de aguja, peluca rubia larga y maquillaje cargado —labios rojos brillantes, sombra oscura, pes
Vendedor de seguros le vamos a llamar. Hombre viejito recibe felación en bus
Que fornication. Un tipo alto me coge y me hace suya como le da la gana
Hänellä ei ole vielä seuraajia.