Un encuentro salvaje envuelto en una atmosfera primitiva, redescubriendo las bajas pasiones carnales y el gusto por el sexo sucio. La lujuria teñida de rojo escarlata me invita a rebasar mis límites y a disfrutar de mi sexualidad en pleno periodo.
Una hija lucha por la atención de su papá
En el primer capitulo llega mi tía Karina a raíz del divorcio con su exesposo. Pero este la encuentra en nuestra casa.
Una remodelación en casa, yo una chica de 21 años dulcemente sensual y cachonda, a solas con 7 albañiles en casa durante 4 días, una botella de vodka y pastillas de viagra. Fueron la receta perfecta para un “gang bang” que me dejo exhausta, satisfecha, adolorida y con el culo roto
Una relación con mi tía, un torbellino de emociones.
En el capítulo anterior, vi como mi hijo estuvo manoseando a su madre en la piscina. ¿Que pasará esta vez?
Siguen los eventos entre ellos y en parte soy el causante
En el capitulo anterior, hubo los primeros acercamientos de mi hijo Adan y de mi esposa.
Una relación entre mi esposa y mi hijo de la cual he sido testigo.
Siendo el masoquismo una de mis más fuertes perversiones, encontré en las pinzas de madera para tender la ropa de mi padre, un delicioso instrumento de tormento. Una hija servicial es lo que diría la gente, al saber que lavé la ropa de mi padre, siendo más bien una puta colgada del tendedero.