Siguen las andanzas de Helena recorriendo distintas ciudades del mundo, sola y disfrutando del sexo mientras su esposo trabaja.
Julián, un hombre de 47 años atrapado en un matrimonio sin deseo, ve cómo su vida cambia para siempre el día del cumpleaños número 18 de su hija Sabrina. Durante la fiesta, un inocente juego y un accidente lo llevan a descubrir el cuerpo de su hija de una forma que nunca imaginó
Melissa, mi novia, obligando a su mejor amiga Jackie a chuparme la verga mientras llora de celos. Camila, la nerd tetona, gimiendo como loca mientras la destrozo. Y Andrea, la inocente del salón, convertida en nuestra perrita: gateando, lamiendo coños llenos de semen y tragando todo.
Las dudas crecen: chupetones mal escondidos, olor a otro hombre y mensajes donde la llaman “mi amor”. Selene lo manipula con su cuerpo, lo calma con promesas y besos… mientras Carlos empieza a disfrutar secretamente del tormento de imaginarla siendo follada por otros.
Siguen las andanzas de Helena recorriendo distintas ciudades del mundo, sola y disfrutando del sexo mientras su esposo trabaja.
Siguen las andanzas de Helena por el viejo continente, esta es la última entrega con ese título, ya que a su pedido las nuevas versiones llevaran otro.
Todo empezó la noche en que Selene regresó a casa borracha, con el maquillaje corrido y oliendo a sexo ajeno. Se quitó la ropa frente a mí, me mostró su coño mojado y la follé como un animal en mi propia cama, corriéndome dentro de ella mientras gemía mi nombre.
La visita del fin de semana, termina con una madura muy intensa en la cama
Valeria y Luna firman temblando, desnudas, marcadas como propiedad. La Vagina Principal y la Vagina Secundaria ya no existen como personas. Ahora son Vertedero de Semen y Depósito Auxiliar, condenadas a vivir en la mansión Vega como juguetes sexuales de Liam para siempre.
Camila, la callada y tetona nerd del salón, resulta ser una pervertida reprimida que devora hentai y se toca pensando en ser usada. Alex la lleva a su casa, la folla sin condón, llenándola completamente mientras ella suplica que la preñe como en sus mangas más sucios.