La noche en que la selección ganó el partido más importante del año, el estadio entero era un hervidero de gritos, cánticos y abrazos entre desconocidos. Yo tenía solo 18 años y estaba desbordado de emoción. Había saltado, llorado y cantado hasta quedarme ronco. La adrenalina corría por mis venas como fuego líquido. No podía parar de sonreír, de temblar de pura felicidad.
Entre la multitud estaba con dos amigos que había conocido meses antes en la tribuna. Se llamaban Jamal y Tyrone, dos negros estadounidenses de 36 años Eran enormes: más de 1,90 cada uno, cuerpos musculosos y fuertes de gimnasio, brazos cubiertos de tatuajes tribales y figuras geométricas que se extendían hasta el cuello. Caras guapísimas, mandíbulas marcadas, sonrisas blancas perfectas y ojos oscuros que brillaban con la misma euforia que yo sentía. Vestían camisetas ajustadas de la selección que marcaban sus pectorales y abdominales duros.
—Hermano, ¡qué partidazo! —gritó Jamal dándome un abrazo fuerte que me levantó casi del suelo. Su cuerpo era como una pared caliente y sólida. Tyrone se rio y me revolvió el pelo.
no era difícil que me levantara yo solo medía un metro con 163 de decir bastante bajo
La celebración siguió en las gradas y luego en los pasillos del estadio. La gente no quería irse. Yo no podía controlar la euforia. Reía sin parar, saltaba, y en uno de esos abrazos grupales sentí claramente cómo sus cuerpos se pegaban al mío. El bulto pesado en los pantalones de ambos era imposible de ignorar, sobre todo con la adrenalina y el roce constante.
—Necesito mear, este baño está vacío —dijo Tyrone señalando uno de los baños laterales del estadio que ya estaba casi desierto porque la mayoría de la gente había salido a seguir la fiesta afuera.
Entramos los tres.el baño no era bonito pero estaba limpio y las luces fluorescentes iluminaban todo con crudeza. Apenas cerramos la puerta del cubículo grande para discapacitados, la euforia me dominó por completo.
—No sé qué me pasa… estoy demasiado prendido —confesé con la voz entrecortada, mirando sus cuerpos imponentes.
Jamal sonrió con esa sonrisa blanca peligrosa y se apoyó contra la pared, abriendo ligeramente las piernas.
—Tranquilo, chico. La victoria pone a cualquiera caliente. ¿Quieres ver lo que tenemos para celebrar?
Yo asentí sin pensarlo dos veces. La excitación me nublaba la razón. Tyrone se puso a su lado y ambos se bajaron los pantalones deportivos al mismo tiempo. Lo que vi me dejó sin aliento.
Dos pollas negras enormes, gruesas como mi muñeca y ya semi-duras, colgando pesadamente.
cada uno se agitaba la verga y solo podía ver como el tronco se movía como si fueran gelatina de arriba a abajo.
Medían fácilmente 29 centímetros cada
entonces antes de que se pusieran duras yo las toque ligeramente con las manos
y no pasó mucho tiempo cuando se pusieron completamente duras, venosas, con cabezas gruesas y brillantes y huevos grandes y pesados que pendían abajo. Eran perfectas, intimidantes y hermosas.
pero no solo eran grandes de largas sino que también eran bastante gruesas
en ese momento yo solo me reía y miraba hacia arriba mientras ellos solo estaban sonriendo
mientras ke les caía la saliva de la boca era claro ke estaban desesperados por verme meterme esas vergas en la boca
—Joder… —susurré cayendo de rodillas casi por instinto.
en ese momento uno de ellos saca su celular y comienza a grabar en ese momento yo intenté pararlos mientras estaba en el suelo estirando el brazo hacia arriba mientras ellos reían
en ese momento jamal coge su verga y comienza a pegarme con ella en toda la cara mientras estaban grabando todo
y no solo eso me la pasaba por toda la cara en ese momento yo solo sentia cosquillas mientras estaba cediendo y solo podia reir
mire hacia arriba y les pregunte si el video iba hacer para ellos
y ellos sólo respondieron claro claro no lo vamos a subir a la red
y yo solo les creí
—Chúpala, campeón —ordenó Jamal con voz grave, agarrándome suavemente del pelo.
Empecé por Jamal. Primero le lamí toda la longitud desde los huevos hasta la cabeza, saboreando el gusto salado de su sudor post-partido. Su polla latía en mi mano, tan gruesa que apenas podía rodearla con los dedos. Abrí la boca todo lo que pude y metí la cabeza. Era enorme. Sentí cómo abría la mandíbula mientras bajaba lentamente, tragando centímetro tras centímetro. Las lágrimas me salían por los ojos pero no paraba. Quería más.
mientras se la estaba mamando solo podía gemir y eran tan claros que se podían escuchar en todo el baño
—Así, puto… qué boca tan caliente tienes —gruñó Jamal empujando suavemente sus caderas.
Mientras tanto, Tyrone se masturbaba viendo la escena y me frotaba su verga contra la mejilla. El olor masculino intenso de ambos me volvía loco. Cambié de polla. La de Tyrone era igual de monstruosa, un poco más oscura y con una vena gruesa que palpitaba. La chupé con hambre, babeando sin control, haciendo ruidos obscenos que resonaban en el baño vacío.
Los dos gemían y me elogiaban.
—Mira este chico cumplió 18 hace unos y ya, tan cachondo por la victoria que se arrodilla por dos vergas negras —se reía Tyrone.
y solo decían como me encantan estos chicos rubios de piel blanca
Me turnaba entre las dos pollas, chupando una mientras masturbaba la otra con las dos manos. Saliva me corría por la barbilla y el cuello. Ellos me agarraban la cabeza y me follaban la boca con movimientos controlados pero profundos. Sus abdominales tatuados se tensaban cada vez que empujaban.
ya tenia como un alrededor de 7 o 9 minutos mamandoselas
En un momento me pusieron de pie y me besaron por turnos: besos profundos, lenguas fuertes, mientras sus manos grandes me apretaban el culo y me masturbaban.
algo curioso es que mi culo es enorme pero no es solo el tamano mi cuerpo es delgado y la cintura bastante pequeña y hacía que mi cintura se veía increíble
pero mi ropa si se podía ver mi figura completa el culo bien redondo y parado que contrastaba con mi cintura
y eso los volvía locos y se notaba en la forma en como me apretaban el culo con esa desesperación
Luego volví a arrodillarme. Quería correrme chupándoselas. Empecé a acelerar, haciendo la garganta profunda lo mejor que podía.
En ese momento no pasó mucho como un poco más de medio minuto Jamal comenzó a gritar me voy a correr me voy a correr mientras desde abajo sólo podía ver sus ojos cerrados masturbanse lo mas rapido posible y ese flash que estaba grabando todo.
fue el primero en correrse. Soltó un gruñido animal y me llenó la cara con chorros espesos y calientes de semen. yo solo cerré los ojos y sentía como esos chorros me caían en los ojos las cejas las mejillas el cabellos debieron ser como unos 8 chorros seguidos y solo podía escuchar
el haaaaaaaaaaaaaa haaaaaaaaaaaaaa haaaaaaaaaaaaaaa gritando a todo pulmon
Tyrone no tardó mucho. Me agarró fuerte del pelo y me descargó directamente en la cara mientras salían esos chorros cayendo desde el cielo
Me quedé de rodillas jadeando, con la cara y el pecho manchados de saliva y semen, la euforia todavía latiendo en mi pecho junto con el deseo.
pasaron unos segundos y fuimos al lavabo donde me quite toda la leche posible mientras ellos me miraban sentados en las barandas y salimos ya del estadio donde solo nos fuimos a casa.
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