Mi sueño era ser penetrado por mi padrastro por esa enorme pingaza, muchas veces vi a mi padrastro triste y a veces lloraba, la verdad que extrañaba a Raúl su expareja, y cuando me faltaba un mes para cumplir mis 18 años y ser penetrado por él, mame su pinga con intensidad y allí desnudo intenté que me penetrara; pues a decir verdad era muy dotado que no entraba, me cogió de la cintura y me puso a un costado diciendo que no era posible porque mi culito no resistiría y es por ello que a decidido vender una parte su chacra pero que me dejaría la casa para vivir, pues vivíamos a la orilla de un riachuelo o quebrada como lo llamábamos la verdad que acepté llorando porque no sabía que haría sólo ; pero me dijo que debía trabajar pero que también había hablado con el hijo del vecino que me acompañe por un tiempo, me quedé sólo y es allí donde un día se despidió mi padrastro si antes aparecer con el hijo del vecino Miguelón y nunca más volví a saber de él, el día que me despedí Miguel mi ex compañero de estudios quien a su vez me dijo que estaría conmigo por un tiempo pues hicimos una gran amistad; pero en mi mente estaba el sexo gay, salíamos a trabajar y volvíamos super sucios me desnudaba frente a él insinuando mostrarle mi culo pero lo veía temeroso, cada uno dormía en camas separadas porque el lo decidió, yo siempre dormía desnudo en mi cama, hasta que un fía apareció con una torta y cervezas para festejar mis 18 años, nunca había tomado cerveza y tomamos juntos hasta emborracharse donde me confesé a Miguel mi deseo sexual, le conté que deseaba a mi padrastro pero que nunca aceptó cacharme pues era muy dotado, me daba cuenta que poco a poco se excitaba pues notaba el bulto de su truza, me acerqué a él lo besé y aceptó mis besos sé que ambos estábamos borrachos, me dijo que quería avee mi culo, me desnude y observaba mi culo desnudo, lo saqué la truza y mame su pinga que era super chica de unos 13 centímetros y delgada , pero no me importo lo mame con pasión y lujuria imaginándome la pinga de mi padrastro; pero se vino en mi boca rápido, amor déjame descansar un rato me dijo, me dormí boca abajo un poco decepcionado, mientras que en mi borrachera sentía que abría mi culo de vez en cuando; no recuerdo cuánto tiempo pasó hasta que de pronto sentí que me penetró con fuerza que me hizo saltar del dolor, grite fuerte y lloré; mientras el presionaba mi culo con sus piernas para no salirme, sacalo le decía en tanto me ardía y dolía todo, aguanta mi amor me decía en tanto me besaba la nuca, y yo lloraba del dolor, hasta que sentí todo su pinga dentro mio y los huevos que golpeaban mi trasero, y de un momento sentí que la leche caliente entraba dentro de mi culo; mientras daba vueltas mi cabeza para besarme con pasión. Me toque con los dedos mi culo y había sangre, en mi mente pensé que tenía razón mi padrastro y que no podría aguantar su pingasa, si con esa pinga pequeña sufrí cuanto más con su pingaza enorme, fue mi primera vez salí de virgen y desde ese día cachábamos donde se nos antojaba, prodigando amor y pasión y cachábamos en la chacra en el riachuelo donde sea, dentro de casa andábamos desnudos, era una sensación de amor mutuo por 2 años hasta mis 20 años.
Recuerdo que un día en esa salidas donde íbamos con al pueblo; mientras le esperaba que termine su deporte fútbol en el pueblo me encontré con César Cuevas, hijo de un delincuente terrorista que estaba en la cárcel; era un ex compañero de estudios que siempre me hacía bullying, me insultó y me agarró con una resortera que tenía en la mano; mientras yo lloraba en un costado del parque llegó Miguel quien me preguntó que me había pasado, le dije que nada, la verdad que estaba furiosos, me dio una cachetada diciendo me dices ahora que pasó, me dio miedo y le dije que César quien estaba sentado al otro extremo pues era como las 7 de la noche, corrió hacia él y le dio una golpiza, me tomó del brazo y me llevó a casa, comimos y en la cama me dijo que nunca me pasaría nada malo,; porque yo era su amor; en tanto cachamos con pasión, me sentía protegido la verdad que estaba enamorado de él; sin imaginarme lo que pasaría más adelante.