Sangre de mi sangre
Soy Laura, 42, profesora. Lo que pasó en casa —con Tomás— no lo puedo hablar con nadie. Así que lo voy a escribir acá. Quizás así logre entender cómo empezó todo.
Soy Laura, 42, profesora. Lo que pasó en casa —con Tomás— no lo puedo hablar con nadie. Así que lo voy a escribir acá. Quizás así logre entender cómo empezó todo.
Les comparto cómo la ausencia de Roberto, que trabaja lejos y largas horas, crea un vacío en casa. Con Sofía también afuera mañana y tarde, El vínculo con Tomás, que estudia en el mismo liceo en el turno nocturno, se va intensificando. Esa conexión sutil, despierta en mí preguntas sin respuestas.