Me fui a mi dormitorio y corrí las cortinas, quería estar en penumbras y relajarme, el torbellino en mi cabeza me turbaba, estaba siendo atraída por mi sobrina y eso no podía ser, debo controlar mis impulsos, pero mi calentura era tanta que agarré mi dildo que había dejado bajo la almohada y encendiéndolo rápidamente lo empecé a refregar por la hendedura mojada de mi almejita, muy luego estaba con mis piernas abiertas y metiéndome mi juguetito hasta el fondo y lanzando chillidos de placer cuando mi orgasmo me hizo convulsionar y girarme a uno y otro lado, mis ojos estaban cerrados y la imagen del chocho de mi sobrina me daba vuelta bajo mis parpados, cuando los abrí, Antonella estaba atónita en las sombras de mí habitación ante mí.
Papá hechizado con mis tetas, estaba mirando como el largo “juguetito” resbalaba fuera de mi encharcada vagina ...
... sin más preámbulos se bajo del auto, la observé por largo rato mientras se alejaba moviendo sus caderas en modo infantil, saltando de vez en cuando como una niña …
Pero mamá esta riquísima, mis sospechas se habían hecho realidad, encontré a mi hija ensartada en la polla de su hermano.
Amigas, más que amigas, un grande amor y nada más.
Excursión en la foresta con un encuentro imprevisto.
Un corte en la energía eléctrica nos conecto a nuestras propias energías.
Viuda es sorprendida por ciertas coincidencias.
Acompañada desde mi niñez , he vivido 25 años felices junto a él.
Un compañero de la oficina iba a casarse, y debido a que su experiencia en el tema del sexo era inexistente, nuestra protagonista decide ayudarle y darle algún consejo que otro.