Su quejido me excitó aún más, con lo que empuje hasta sentir la mitad del pene dentro, dios mío creía estar soñando, pero mi sorpresa fue aún mayor cuando Isabel levantó el culo para acabar de introducir todo el pene dentro de su culo.
A lo que yo dije, sí cógeme hazme todo tuyo, y Javier me dijo será un placer chiquillo, y me puso boca abajo en la cama y con su lengua partiendo de mi nuca recorrió centímetro a centímetro mi cuerpo, hasta que llegó a mis pies y luego subió y con sus manos separó mis nalgas y su lengua acariciaba y penetraba mi ano
Extrañamente como luego me explico, no sentí mucho dolor cuando me metió la punta. Hizo otro esfuerzo y metió un poco más; ahí sí sentí un poco de dolor, pero nada terrible; el fastidio era superado con creces por el placer que sentía.
Me llevó a comer a un restaurante próximo y luego fuimos a la piscina de su casa , era un día de sol y nos apetecía ir ligeros de ropa, me puse un bikini de dos piezas de su hija un par de tallas menor que la mía, parecía una puta de esas de barra y la verdad es que al verme se quedó bastante complacido
Le hago un pequeño pase de baile, que me agradece con una sonrisa y un saludo. Se que hoy se volverá a pajear pensando en mí, algún día lo meteré en mi cama, pero hoy no. Hoy estoy reservada.
Por primera vez me estaba culiando a una mujer de edad y la sensación de introducírselo completamente era inexplicable. Tenía su zorra no muy apretadita ya que en la noche se había comido enterito un pepinillo, pero sus paredes estaban complacientes de tener a tan distinguida visita.
Lamí y chupé, le mordía los muslos y volvía al coñito con más fuerza hasta que la sentí venirse en una serie de orgasmos que parecían que no tenían fin. Yo no podía más tampoco y entrelacé mis piernas con las de ella para que nuestros coñitos se unieran, empezamos a estregarlos con fuerza uno contra el otro.
Confesiones eróticas y muy sensuales recibidas por carta muy calientes
Nuestro matrimonio en los últimos meses había tenido problemas debido a la pasividad sexual de ella, quien se había criado en un hogar donde el placer sexual es más bien algo accesorio, nada importante.
A causa de su cuidado por las plantas, se encontrará con mucho placer que no esperaba.