Morbo negro...
Historia de cómo el funeral de su actual pareja se puede convertir en la oportunidad ideal para que Carlos disfruté de la hospitalidad de la hija de su difunta mujer...
@AnaSur · España
AnaSur
2 fortellinger · fantasias eroticas, infidelidades · España
Historia de cómo el funeral de su actual pareja se puede convertir en la oportunidad ideal para que Carlos disfruté de la hospitalidad de la hija de su difunta mujer...
Este relato ya ha sido publicado por mi en otras páginas. Pero creo que para empezar a que me conozcáis por aquí os lo dejo... Es una historia muy cercana a la realidad, que pude vivir en mi viaje de fin de carrera, hace ya un tiempo...
AnaSur har ingen utgitte serier.
El animal sacó su lengua y empezó a chupar. Subió por sus piernas hasta llegar a su sexo. Su lengua rugosa y áspera recorría el canal que había entre los labios del coño de la morena, recogiendo todos sus jugos. La morena se retorcía, el miedo le invadía.
Asentiste con la cabeza y me miraste con sorpresa, no sabías que iba a hacerte. Continué mi eterna y lenta caricia sobre tus pechos, tus pezones que me pedían ser apretados, pero no lo hice, y tú sexo. Subía por tu cuerpo para volver a bajar, tu sexo lloraba suplicando ser atendido y así lo hice.
Mi culo ardía, el muy cabrón, no había puesto ni lubricante, pero mi coño era una fuente. Empezaron un mete y saca balanceando mi cuerpo a su antojo
Justo en ese instante apareció María, estaba de nuevo arrebatadora, con un vestido negro muy pegado a su cuerpo, hasta los tobillos, que se estrechaba aún más a partir de la cintura, haciendo que se marcase su busto de una forma increíble, creo que más que nunca.
Por un lado, Silvia empezaba a cogerle gusto a eso de mandar, de sentirse poderosa, pero más si cabe, con una pareja que nunca lo había hecho de forma inversa. Ellos al mismo tiempo se excitaban más que nunca con ese juego. Los ojos vidriosos de la condesa así lo anunciaban.
Tímidamente acerqué mi mano a tu pierna y la posé en tu rodilla. Te miré a los ojos y no vi signos de evitar el roce. Por lo que, seguí ascendiendo por tu pierna, por el interior de tus muslos.
En el fondo la situación le había excitado, eso de cumplir órdenes la estaba poniendo, nunca se había sentido así. Muy bien, toma esto y ve haciéndoles pasar por orden. Unsinn fue llamando a las/los candidatos a la vez que con una sonrisa se dirigía a su nuevo jefe.
Silvia bajó la braga con su boca a los tobillos de Casandra, esta, con sus pies se la quito despacio. Se recreó chupando los dedos de Casandra, junto a sus gemidos fue ascendiendo de nuevo, hasta llegar a sus huevos depilados. Con su mano cogió ese mástil que le tenía encandilada
La muchacha arqueó todo lo que pudo su espalda a la vez que apretaba los músculos de ese maravilloso esfínter... Se puede decir que me estaba ordeñando, hasta que ya no pude más y soltando un alarido, le regué con mi espeso esperma al tiempo que le apretujaba sus pechos.
Tu morenito, ven aquí y véngate de esta puta que te mordió la polla. Rómpele el culo. El negro se puso detrás de la morena, se escupió un poco en la punta de su polla y de un solo golpe atravesó el culo de esta hasta más de la mitad de su grande y gorda verga. La morena chilló