Vero y los Senegaleses II
Despues de conocer a Ubuntu y Ibrahim, Vero conoce a Dredd para una despedida de argentina con toda la hospitalidad que ella es capaz
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@Vero · Argentina
Vero Blaquier
Hola soy una mujer de Argentina, tengo actualmente 38 años, estoy casada con Claudio, vivimos por la zona de San Isidro. Me gusta mucho el sexo sin compromisos
10 récits · maduras, confesiones, interracial · Argentina
Despues de conocer a Ubuntu y Ibrahim, Vero conoce a Dredd para una despedida de argentina con toda la hospitalidad que ella es capaz
Vero intenta escribir un relato, pero su computadora no funciona un técnico la repara y le hace una propuesta que cambiaría su relación con los lectores.
Mi esposo invita a dos Ejecutivos Senegaleses, y yo debo servir el postre para demostrar la hospitalidad argentina hacia ellos
Vero necesita un masaje reparador y conoce un masajista muy particular
Despues de conocer a Santi, Vero vuelve a comprar mercaderia con entrega a domicilio y tiene una agradable sorpresa
Después de su experiencia en el taller Vero recibe un service a domicilio.
Vero leva el auto al taller y le hacen un service completo
Vero jugo a ser prostituta y las cosas tomaron un giro inesperado
Vero recibe el pedido del supermercado y recompensa al repartidor
Vero seduce a unos albañiles y termina en una fiesta inolvidable
Nada más entrar el piso, Juana se quitó la túnica, quedándose con las braguitas solamente, el pepino de Juan, comenzó a levantarse y quitándose la ropa, se quedó en pelotas.
Desde aquel memorable polvazo en el parking, después de meses practicando cibersexo por chat en el trabajo, no habíamos vuelto a tener contacto físico, y sinceramente, lo echaba de menos.
Desabroché sus pantalones y braguetas y me deleité viendo sus pollas, mientras ellos me desabrochaban la blusa y sobaban mis tetas, ahoras si, con deleite por su parte, y aún mas por la mía, pues estas son uno de mis puntos débiles.
Yo seguía como una leoncita y comencé a besarlo de nuevo, luego el pecho hasta su pene para chupárselo de nuevo. sentía como iba creciendo de nuevo en mi boca y como mi abuelo gemía de placer, eso me excitaba aun más.
Al escuchar esto la tomé de la cintura como si fuera la mujer más femenina que haya conocido y la conduje hasta mi habitación, le pedí que se acostara boca abajo y se pusiera un almohadón debajo de su vientre para que le quedara más expuesto su ano.
Con sólo su capullo dentro me era suficiente para tener un orgasmo impresionante mis jugos fluían fuera de mí, podía sentir mis líquidos bajando sobre mi ano, a medida de que José iba introduciendo más y más de su hermosa verga iba yo iba teniendo orgasmo tras orgasmo, no quería detenerlo, pues su tranca se ensanchaba más y más según llegará a la base y apretaba mis adentros, por primera vez sentía mi vagina bien llena y poseída.
Llegó a la dirección que me diste, tocó impaciente a la puerta, y esperó... no tardas mucho, veo en tus ojos que me reconoces perfectamente, y que te gusta lo que ves, me dices, “alma” y con solo esa palabra sellamos nuestro encuentro, me invitas a pasar tomándome de la mano y jalándome hacia adentro
Me puse boca arriba y ella se sentó arriba mío, agarro mi pija que (creo que nunca estuvo tan dura) y ala puso en la entrada de su agujero, se la metí hasta el fondo y se le escapó un grito de dolor impresionante (esa posición es la que más les duele) pero estaba mezclado con placer, en ese momento pare pero ella me dijo que siguiera.
Su quejido me excitó aún más, con lo que empuje hasta sentir la mitad del pene dentro, dios mío creía estar soñando, pero mi sorpresa fue aún mayor cuando Isabel levantó el culo para acabar de introducir todo el pene dentro de su culo.
A lo que yo dije, sí cógeme hazme todo tuyo, y Javier me dijo será un placer chiquillo, y me puso boca abajo en la cama y con su lengua partiendo de mi nuca recorrió centímetro a centímetro mi cuerpo, hasta que llegó a mis pies y luego subió y con sus manos separó mis nalgas y su lengua acariciaba y penetraba mi ano