-Me gustas mucho Mariela, más que ninguna otra mujer, (sentí su verga entrar profundo y retirarse de inmediato de mi vagina), quiero que seas mi hembra, mi mujer y estés siempre dispuesta a hacer lo que te pida yo, te voy a llevar a reuniones y te voy a presentar como mi hembra casada...
-Nacho. -Lo siento Raúl, yo no tengo dinero, me lo tienen muy controlado. -Jajajaja, no es dinero, quiero follarme a tu abuela. Se quedó paralizado y blanco, pero más paralizado me quedé yo cuando consiguió responder… -Nacho. -Ufffff, no conoces a mi abuela, pero si te da igual…
Llegué al trabajo y al entrar con esa blusita semitransparente y la minifalda la gente que estaba en la recepción, empleados y visitantes se quedaron mudos dejándome pasar, admirando a esa chaparrita piernuda que dejaba ver descaradamente sus pezones erectos a través de la blusa...
Suspiré satisfecha y me puse también la nueva minifalda blanca que me había llevado mi marido la noche anterior, esa obsesión de él por comprarme ropa muy atrevida me estaba gustando cada día más
En dos segundos estaba como le había ordenado, separó sus preciosas braguitas y girando su cabeza hacía mí… -Viky. -Úsame cariño, úseme SEÑOR.
-Ufffff, que PUTA GUARRA, claro que te voy a usar, jajajaja, pero no… No terminé, apunté mi polla y echándome encima de ella… Así terminó el último capítulo…
Dominación, pornografía, tríos y cuartetos con infidelidad y cornudos, viajes de trabajo y una cierta brutalidad. Lo escribí a medias con Marido (alguno notará que no es mi estilo habitual) y añadimos una buena capa de ficción a cosas que sí ocurrieron.
- ¿No van a molestarnos hasta que los llames? -asintió- y a que esperas VACA, desnúdate.
Le cambio la cara, pero no dijo nada, temblando se puso de pie y como en su despacho, se desnudó…
Así terminó el último capítulo…
No hay placer más exquisito que aquel que se roba a la moral, que se arranca de las fauces de lo prohibido con la ferocidad de una bestia hambrienta. Yo, Mónica, a mis 45 años, he saboreado el fruto más dulce y perverso que la naturaleza puede ofrecer a una madre: la semilla de mi propio hijo.
-Para de una vez, lo que ha pasado es que eres tan GUARRA como tú hermana, y por Marga no te preocupes -vi terror otra vez al sentir el nombre de su hermana- ¡¡¡Marga!!!... Así terminó el último capítulo…
María lo ha preparado todo y recibe a Martín, su hijo - Después de años de jugar al gato y al ratón, pretendiendo no saber quién es su hijo en Internet, María ha decidido regalarle al chico una follada histórica en el Mundo Real (tm), grabarlo todo y mandárselo a su ex marido.