Me levante temprano esa mañana. Cuando me incorpore me sentí húmeda. Pase mi mano entre las sabanas enredadas y toque mi bombacha. Estaba mojada. Me saque lentamente la bombacha y me toque la vagina. Ni bien llegué a mi clítoris recordé lo que había soñado. Recordé que te chupaba la pija una y otra ves mientras vos me acariciabas todo el cuerpo.
La imagen que veía en su ropero era yo parado dándole la espalda, la tía de mi novia agachada, con una mano agarrándome la pichula y con la otra me estaba penetrando el orto. Ya no aguantaba mas, me estaba apunto de correr, ella lo noto, me dio vuelta, empezó a chupármelo muy fuertemente, sus manos nuevamente se agarraron de mi culo.
Como la persona que yo menos me esperaba despertó mis instintos.
Tenía que confrontar a mis instintos contra mi razón, mi instinto era una mujer bella con cuerpo exuberante y vestida con ropas provocativas, mientras que la razón era otra mujer bella pero más inocente y jovial, con bonito cuerpo también pero ésta estaba vestida con un falda larga, blusa y un listón en la cabeza.
Ahí fue cuando descubrí porque tenía ese apodo de asesina, noté que ella comenzó a apretar mi verga muy duro con su vagina, la comenzó a apretar con ella, me dolía un poco, pero mi reacción fue acelerar el ritmo de penetración lo cual la calmó de hacer eso, seguimos follando duro hasta que nos vinimos, fue genial...
Notaba como con los suspiritos y pequeños escalofríos de excitación mi ano se contraía levemente. En uno de esos momentos aproveché para meter el primer dedo, que proseguiría en un trabajo circular hasta poder meter suavemente, sin esfuerzo, el otro, y así hasta tres.
Todo comenzó hace dos meses, cuando recibí una llamada de un viejo amigo al que hacia mucho que no veía, me llamaba para saber algo de mi como estaba y que tal me iba, me dijo que el mes de julio de este verano iba a venir a Málaga a pasar unas vacaciones aquí.
Es una chica estupenda: organizada, responsable, discreta, eficiente, muy avispada y observadora... y sabe escuchar como nadie, lo que la convierte en mi consejera y mi mejor amiga. Su ternura me proporciona la calma que en tantas ocasiones mi corazón solitario pide a gritos.
No paso mucho tiempo quizas 2 o 3 dias era un sabado si bien recuerdo, me encontraba en mi casa acomodando mis libros que acostumbro a coleccionar pues me gusta la lectura cuando sono el timbre era mi hermano, mis sobrino y mi cuñada.
Ella descubrió un seno del delantal, vaya que senos tiene ella! comencé a succionarlos, ella me decía, desde bebé que no me hacías eso hijo... seguí lamiendo y comencé a besarla luego. Fui bajando lentamente, levanté el delantal, vi que estaba ya húmeda, comencé a tomar sus jugos...