Cogiendo con el novio de mamá III
Cuando ya me tuvo ensartada de nuevo, comenzó a subirme y a bajarme con sus manos, me agarraba del culo, sosteniéndome, mientras me dejaba caer y me volvía a subir...
@jaime.flores
JAIME FLORES
JAIME FLORES hänellä ei ole julkaistuja tarinoita.
JAIME FLORES hänellä ei ole julkaistuja sarjoja.
Cuando ya me tuvo ensartada de nuevo, comenzó a subirme y a bajarme con sus manos, me agarraba del culo, sosteniéndome, mientras me dejaba caer y me volvía a subir...
¿Te lo imaginas entrando en vos? German te pone en 4 y te la mete desde atrás… y te amasa las tetas mientras te coge rico?
Por la posición en la que esta la cama, ninguno de los dos mira hacia la puerta, y la veía a mi mama gozando de la cogida que le estaba dando Germán.
Todo pasaba tan rápido que no entiendo como no fui capaz de irme de ahí. No se si era el morbo de verlo desnudo a mi tío...
Estire mi mano y sentí una enorme bola en su pene... y él la estaba tratando de meter en mi vagina
Ese fue el despertar de mi pasión por el sexo anal… Después de esa tremenda cogida. descubrí un mundo nuevo. Un mundo al cual me había negado sin saber muy bien porque durante tantos años… Pero como las mejores cosas en este mundo, yo también descubrí esta por casualidad… Y no pienso desaprovecharla
Jorge : Puta madre que buena sale Miriam Riveros si es verdad lo que dices yo quiero partirle la concha a tu esposa pero debes estar dispuesto a que ella será mi puta, tu un cornudo y yo daré las órdenes ¿lo tomas o lo dejas ?
hasta que me apretó las nalgas con fuerza y se vino echando grandes chorros de semen dentro de mis entrañas y gritando: “¡AAAAAAHHHH, YAAAAAA, POR FIIIIN, ME VENGOOOO,AAAAAHHHHH!”
¡Lo tengo!” Él dijo y se lo comió. “¡Cariño, ya puedes salir de la mesa!.” Cuando Miriam Caballero sale de la mesa él le dice que se pare. Se acerca a ella y le jala hacia abajo sus bragas. Pone dos dedos en la vagina de haciéndola jadear y gemir. “¡Ohhhh!…¡Por favor, por favor… Dejame!”, ella rogó
El albañil retiro su verga manchada de mi sangre de mujer escarlata y se vistió apresuradamente, mientras yo permanecía tirada en el colchón, con la vagina y el ano desvirgados, manchados de sangre y mi rostro con él rímel de mis pestañas escurrido por mis lagrimas saladas. El albañil recogió unas c
Hänellä ei ole vielä seuraajia.