La balada de Don Juan Tenorio
Poesía erótica sobre las aventuras de Don Juan y Doña Ines.
@el mejor jo ja.rivera
el mejor jo ja rivera
el mejor jo ja rivera hänellä ei ole julkaistuja tarinoita.
el mejor jo ja rivera hänellä ei ole julkaistuja sarjoja.
Poesía erótica sobre las aventuras de Don Juan y Doña Ines.
Esta historia comienza así soy Devora soy casada tengo dos niños y soy feliz el único problema es que me gusta chuparle el pico (el pene) al marido de la hermana de mi marido o sea mi cuñado.
Gema, se había recostado en la mesita del teléfono y mientras Curro con la verga bien embadurnada se le metía poco a poco por el culo, ella soltando pequeños gritos, se frotaba el clítoris y tenia dos dedos metidos en su vagina.
Cuando se la saqué se tiró boca arriba, mi verga goteaba leche, me la cogió con la mano y la exprimió se chupó los dedos saboreando mi semen.
Acarició mis mejillas y mirándome me besó, tan profunda e intensamente que no pude reaccionar a tal cantidad de sensaciones, durante un momento perdí la conciencia de mi existencia, pero al momento comprendí que tenia que reaccionar, extendí los brazos, aprisioné su culíto, duro y carnoso, ella rozaba intencionadamente sus grandes pezones
Por su parte los sonoros y continuos gemidos que Camila emitía le indicaban a Sandra que estaba haciendo muy bien su trabajo y la excitación en que ella estaba sumida sin remedio denotaba que su amiga estaba haciéndolo a la perfección.
Me pidió por favor que guardara sus fotos en mi habitación, por que su madre tenía una sospecha y cuando Natalia no estaba en la casa la madre le revisaba la habitación en busca de las fotos.
Poco a poco mediante contactos fueron llegando a ser amantes gracias a la mutua atracción que sentían
Pasaron así unos dos minutos, no decíamos palabra, la quité el sostén y la dejé sólo con las braguitas, la giré hacia mí y me abrazó, empezó a besarme en la boca, dulcemente, estábamos acariciándonos, me parecía mentira que eso volviera a estar pasando con mi hermanita, con mi Peque, empecé a bajar mi boca hacia su cuello, sus pechos, la besé por todas partes, la besé los pezones, se los lamía apasionadamente
Y empezó la escena: el tío empezó a despelotarla por los vaqueros y la descalzo y allí mismo empezó a chuparle los dedos de los pies mientras ella empezó riendo y poco a poco veía como le daba placer, yo en mi vida había visto eso.
Hänellä ei ole vielä seuraajia.