¿Por qué despedí a mi secretaria?
Del porqué tuve que despedir a mi secretaria el día de mi cumpleaños, aunque ella fue la única que se acordó.
@david.martin jimenez
David Martin Jimenez
David Martin Jimenez hänellä ei ole julkaistuja tarinoita.
David Martin Jimenez hänellä ei ole julkaistuja sarjoja.
Del porqué tuve que despedir a mi secretaria el día de mi cumpleaños, aunque ella fue la única que se acordó.
Había escrito hace tiempo a la sección de contactos de una conocida revista, apartado "dominación". Me llamo Manuel, vivo en Barcelona, tengo 42 años y un físico normal, con una polla normal, pero con un gusto por el morbo, que no es normal. Recibí unas cuantas cartas, y después de desechar la mayoría (distancia, gustos personales y... hasta un par de putas), me quede con una carta que me pareció especial.
Después de que nos corrieramos la coloque a cuatro patas y la lamí bien el culo lubricado para metersela hasta las entrañas, la cogí de las tetorras que le colgaban y se la endiñé con fuerza ella gimió de dolor que pronto se convirtió en puro gozo y segui dandole por el culo hasta que estaba a punto de correrme, cuando se lo dije ella se dio la vuelta y puso su boca para que yo se la llenara de semen, que además se trago.
Mi nombre es Jorge y tengo una farmacia en un pueblecito de Tarragona, mi gran problema es que padezco unas extrañas alucinaciones con las mujeres que entran a mi farmacia, me las imagino en tanga y sin la parte de arriba y me entra una terrible excitación acompañada de una erección incontrolable.
Al separar mi cara para introducir mi pene en su conchita, me dijo que tuviera cuidado, pues ella con Emilio aún no había mantenido relaciones sexuales, yo me sorprendí, pero la volví a besar y le dije que no tuviera miedo, que yo la quería mucho y la iba a tratar con mucho cariño, así que poco a poco le fui introduciendo mi pene en su rajita con movimientos circulares hasta que toqué su himen, el cual rompí de un empujón.
Tartamudeando Alessandro solo comento ¡Te deseo hermanita¡ Natalia sonrió y le dijo yo también te deseo pero aquí en la carretera no podemos hacerlo mira adelante hay un Hotel vamos para allá y podremos realizar nuestros anhelos.
Me molestaba mucho su pantaloncillo y su pantaleta, pero como temía que se me fuera la oportunidad, como pude comencé una masturbadota de clítoris a toda regla, acariciando con las puras yemas de los dedos y sin apretar: suavecito, contante y remojándome los dedos cada vez posible en su humedad lubricante para acariciarla mejor en su botoncito...
En ese momento me percate de que mi amiga María estaba en el umbral de la puerta viendo como follabamos, supongo que nuestros gemidos la despertaron, ella se estaba masturbando y le hice una señal para que se uniera a la fiesta.
Es la fiesta de nochevieja y una amiga de mi hija se emborracha y me aprovecho de ello. Pero eso no va a ser todo en esa noche.
¿Alguna vez han oído decir que cuando estás a punto de morir te pasa toda tu vida por delante? Pues no es el único momento... El otro día mi novia me dijo: -Cariño, no me viene la regla...
Hänellä ei ole vielä seuraajia.