Juegos de Estudio: El estudio de mi padre era un espacio amplio en la planta baja, con ventanales que daban al jardín trasero. Normalmente estaba lleno de planos, maquetas arquitectónicas y libros. Hoy, las mesas habían sido despejadas. había varios artículos de cuero negro: correas, esposas, etc.
El Ritmo del Deseo: Los gemidos de mi madre, la mirada de mi padre, la sensación de su interior caliente apretándose alrededor de mí. Me toqué el pene, semierección matutina, y cerré los ojos, reviviendo el momento en que ella me pidió que le mostrara a mi padre su sexo lleno de mi semen.
La Invitación Activa: De compartir," dijo mi padre directamente. "De ver a otra persona disfrutar de tu madre. De verla disfrutar con otra persona." "Y no cualquier persona," añadió mi madre, sus ojos verdes fijos en los míos. "Alguien en quien confiemos. Alguien… especial....
La noche en casa de Blanca y Sergio dejó una huella imborrable. No fue solo el sexo, por intenso y plural que fuera. Fue la sensación de haber sido iniciados en un culto secreto, donde el placer era el ritual y los cuerpos, los altares.
Pasaron seis semanas antes de que el ginecólogo diera el visto bueno para reanudar la actividad sexual. La "cuarentena" no había sido de abstinencia para nosotros; hubo masturbaciones mutuas, sexo oral cuidadoso, pero la penetración y, sobre todo, la idea de compartirla de nuevo.
La revelación del embarazo fue un terremoto dulce que reconfiguró nuestra realidad. En la fría sala de espera del ginecólogo, Esmeralda sostenía la ecografía con manos que temblaban de emoción....
El sofá de Carlos ya no era un mueble; era el altar donde nuestros tres deseos se consumarían.
Samuel y Esmeralda son una pareja cuya vida da un giro inesperado cuando ella queda embarazada. Lo que comienza como una noticia emocionante se transforma en un viaje de autodescubrimiento y placer compartido. A medida que el embarazo avanza, Esmeralda se convierte en una diosa lactante.
La noche en que todo comenzó parecía como cualquier otra salida de fin de semana, aunque en el fondo sabía que sería diferente. Esme y yo ya habías platicado de una fantasía que yo tenía, ella al principio lo dudó, pero finalmente, entusiasta por conocer cosas nuevas accedió.
Fue a través de una página de anuncios clasificados especializada. El perfil de Alejandro había sido claro, directo: "Hombre casado, discreto, busca pareja swinger para experiencias mutuas. Interesado en tríos (HMH).