Pasaron seis semanas antes de que el ginecólogo diera el visto bueno para reanudar la actividad sexual. La "cuarentena" no había sido de abstinencia para nosotros; hubo masturbaciones mutuas, sexo oral cuidadoso, pero la penetración y, sobre todo, la idea de compartirla de nuevo.
La revelación del embarazo fue un terremoto dulce que reconfiguró nuestra realidad. En la fría sala de espera del ginecólogo, Esmeralda sostenía la ecografía con manos que temblaban de emoción....
El sofá de Carlos ya no era un mueble; era el altar donde nuestros tres deseos se consumarían.
Samuel y Esmeralda son una pareja cuya vida da un giro inesperado cuando ella queda embarazada. Lo que comienza como una noticia emocionante se transforma en un viaje de autodescubrimiento y placer compartido. A medida que el embarazo avanza, Esmeralda se convierte en una diosa lactante.
La noche en que todo comenzó parecía como cualquier otra salida de fin de semana, aunque en el fondo sabía que sería diferente. Esme y yo ya habías platicado de una fantasía que yo tenía, ella al principio lo dudó, pero finalmente, entusiasta por conocer cosas nuevas accedió.
Fue a través de una página de anuncios clasificados especializada. El perfil de Alejandro había sido claro, directo: "Hombre casado, discreto, busca pareja swinger para experiencias mutuas. Interesado en tríos (HMH).
En esta historia les platicaré cómo fue nuestra primera experiencia swinger. Espero les guste y ya saben, espero sus comentarios.
En este pequeño relato quiero presentarme con ustedes para iniciar con esta nueva aventura de compartir y publicar nuestras historias eróticas.
Espero sea de su agrado, y este es el primero de muchos relatos que vendrán más adelante.