salía al tocador tome la crema el condón
volví le baje los pantalones , levante sus nalgas. su ano estaba muy abierto
Héctor ,puso un poco de crema en mi ano
conocía su intención ,a mi no me gustaba ser penetrado ,pero con esa mamada de culo que me dio , ni modos de decirle que no.
La última vez que mi señor vino a mi casa, simplemente nos dedicamos a disfrutar...
aunque me duela reconocerlo , la carne es más fuerte que yo ,siento que si vivo lo mismo que Mayra tal vez mi deseo sexual regrese y pueda salvar mi matrimonio.
- lo que quiero es verte penetrando a mi marido,
Con los niños fuera todo el fin de semana, la casa se convierte en territorio privado. Sin discursos ni romanticismos, Nekane y Joseba retoman un ritual que llevan años perfeccionando: órdenes cortas, obediencia inmediata y una intimidad cruda que no necesita explicaciones.
David, agradezco que aceptaras mi invitación. Realmente fui un idiota, no debí pelear contigo por no tener una erección.
Empezó un tren sexual donde los de atrás penetraban a los de adelante, me hice de último y le pedí a Brayan que se hiciera adelante mío.
Álvaro llevaba tiempo fantaseando con algo distinto. No buscaba amor, ni una aventura al uso. Quería cruzar esa línea que nunca se había atrevido a pisar: estar con una pareja… como tercero, como invitado, como parte de un juego que no se olvidara.
Una noche entre amigas donde el deseo circula sin miramientos. Poder, amistad y sumisión en un trío que goza, se corre y disfruta.
Eva domina la situación. La estética del shibari, la lógica de deseo contenido entre cuerda y nudos. Penumbra, placer y entrega.