Mi virginidad, lo más preciado que tenía, aquello que había cuidado por tanto tiempo, se convertía en un volcán a punto de hacer erupción, la morbosidad que sentía a mis 18 años por saberme desvirgada, me asechaba cada día. Un fuerte deseo que me llevo a ser desvirgada por un albañil.
Verónica esta dispuesta a enseñarme que es una experta de la felación. Parece ser que una misteriosa amiga le a dado unas clases teóricas ahora las pone en practica conmigo.
Mi primera vez que hice el acto sexual con Verónica. Fue en un polígono Industrial, encima del capó del coche, en plena calle. Imprudente, sucio, placentero y muy, muy intenso.
Descubro quien es la mejor amiga de mi amante. La maestra que le enseña sobre el sensual arte del sexo, y que me da una clase particular de sexo.
Mi vida se complica poco a poco y no me doy cuenta del lío en el que me estoy metiendo con tanta lascivia a mi alrededor.
Atrapado por la tormenta en el hostel donde lo dejaron las mujeres del sedan blanco. Leo se une a un grupo de viajeros. Entre miradas, risas y un juego nocturno, la tensión erótica crece y la noche promete cambiarlo todo.
Los gemidos de la otra habitación se mezclaban con los nuestros, como un eco provocador que nos empujaba cada vez más lejos. El ritmo de sus voces marcaba también el nuestro, creando una especie de concierto secreto al otro lado de la pared.