Tras aquel fin de semana de fines de Junio con la visita de Joaco, Lula y Lila, las dos mujeres vuelven a mi ciudad por razones personales. La demora de algunos trámites, hacen que Lila se quede en casa por un par de días…
Por cuestiones deportivas de León, me pierdo el festejo de cumpleaños de Rina y la posibilidad de enfrentar a Irma y Chela, además de conocer a Reina (la 3ra de las 4 hermanas), la oveja descarriada de la familia. Cosa que sucede días después.
Después de una mañana de martes mucho más que interesante y plenísima de acción sexual, me tomo un descanso hasta el jueves, día en que volvería a ver a Irma, la hija de Chela y hermana de Julia.
Ya instalado mi hijo con su nueva pareja en la casa, somos invitados a cenar mi nieto y yo. Ahí conocemos conozco a dos nuevas integrantes de la familia política: mi consuegra Chela y su hija menor Cristina.
En medio de la mudanza de mi hijo con su nueva pareja, conozco a una de las integrantes de la familia política: Irma, una hembrita muy caliente y adicta a la cerveza.
-Mabel. -Perdón AMA, lo siento, esta PERRA sabe que no es nadie…
Lo sentía de verdad, sus lágrimas daban fe de ello.
Iba a seguir contándonos la noche de bodas, cuando sentimos la puerta. Ambas se miraron extrañadas, yo no tanto, sabía perfectamente que era…
Este relato es real y llega hasta la actualidad, eso sí, aunque en estos relatos aparecerán cuatro sumisas, realmente, solo son tres, aunque espero conseguir a Conchi, la madre de Miguel, porque a pesar de sus años, me trae por la calle de la amargura. Todo lo demás lo narro tal y como sucedió.
Un evento benéfico de zumba, bachata y merengue le cambian el final al feriado largo. Reencuentro con una mujer que conocí hace más de 30 años y fue amante ocasional hacen unos 20. La noche del domingo con Rita.
Un evento benéfico de zumba, bachata y merengue le cambian el final al feriado largo. Reencuentro con una mujer que conocí hace más de 30 años y fue amante ocasional hacen unos 20.
Este relato es real y llega hasta la actualidad, eso sí, aunque en estos relatos aparecerán cuatro sumisas, realmente, solo son tres, aunque espero conseguir a Conchi, la madre de Miguel, porque a pesar de sus años, me trae por la calle de la amargura. Todo lo demás lo narro tal y como sucedió.