Esta es la historia de una seducción distinta. Al principio hubo un flechazo entre ambos y el sexo fue lo que los unió salvajemente. Pero luego aprendieron a compartir otras cosas y lograron un equilibrio entre ellos que les brindó la felicidad a ambos!!!
Unas vacaciones inolvidables, playa, sol, descanso... Y de pronto las cosas se dieron así... Mi suegra y yo pegamos onda, y no pudimos dejar de coger en todas las vacaciones... y por supuesto... le desvirgué el culo!!!
Comencé a sentirlo moviéndose adentro mío, adentro y afuera, lento al principio, y ganando velocidad con el correr del tiempo. No se podía mover mucho debido a la posición que ambos teníamos. Mientras sus manos pasaban por adelante mío y masajeaban mis tetas, me pellizcaba los pezones con fuerza...
No podía creer lo que estabas haciendo con mi esposa, le estabas dando la cogida de su vida. Cada vez más fuerte le dabas... tanto que venciste su resistencia y paso de estar en 4 a caerse en la cama acostada, con vos arriba de ella, pero sin sacársela ni un segundo.
Vivian, a partir de este momento puedes hacer lo que tú quieras con mi pito… Sin separarme de sus manos la comencé a desnudar, bajé su pants, sus shorts y su panti, en su pubis no tenía más que pelusa la vista era increíble su vientre de niña aún, plano y jamás explorado, el olor de su sexo es
Estaba haciéndole una paja turca a mi compadre, en mi propia casa, y a escasos metros de donde estaba durmiendo mi marido en ese momento. Era todo una locura total, su pija entraba y salía entre mis enormes tetas, y era lo suficientemente grande como para no perderse en el medio, y eso me encantaba.
Instintivamente sacó la lengua para lamer mis labios y cara, fue un momento divertido en verdad y me gustó tanto que repetí la acción, su lengua era tibia y húmeda, su pelaje era muy suave y se sentía rico su cercanía y el calorcito que emanaba, estando frente a él, abrí la boca y saqué la lengua
Me levanté de la cama solo para quitarme el resto de la ropa y acomodarme mejor y así dejar expuesto mi sexo para el perro, para ese entonces ya me estaba calentando en verdad y comenzaba a lubricar, me recosté para darle acceso a esa rasposa lengua, jamás se me hubiera ocurrido convertirme a zooíli
Recibí una llamada de mi marido y al oír su voz estuve tentada de desistir de mi encuentro con a mi nuevo amigo, pero antes de que pudiera renunciar a la idea, oí golpear a la puerta. Era Carlos que al entrar y después de cerrar la puerta, me volvió a tomar en brazos, como si fuera suya...
..sería absurdo pensar que uno se pone caliente con su hermana, a lo mejor había sido por accidente pero el roce de sus labios con los míos, el estar en la misma cama abrazados y acariciándonos, me había calentado, su rodilla buscó mis piernas y yo la atrapé entre ellas, por un instante, se me paró