Yo me había corrido solo de oírlo. Fantaseábamos con eso a menudo: zoofilia, sexo interespecies, yo siendo la perra de su husky. Y ahora, sola en su casa, con Ghost que me conocía perfectamente —me olía desde que era cachorro, me saltaba encima cada vez que yo lo visitaba, y la fantasía se volvió r
Después de parpadear un segundo y morderse el labio inferior, su expresión cambió a una sonrisa traviesa y decidida: iba a complacer a su tío Memo como siempre, y además quería experimentar con Caro, sentir su cuerpo suave y probar esos besos prohibidos que tanto le había platicado y la calentaban.
Hoy les contaré cómo me he convertido en una perra para mi perro.. Y de cómo tuve que ingeniármelas para no ser descubierta por mi madre y así no sospechara que la puta de su hija había perdió la virginidad con el perro de la casa.
Este es el final de la saga... pero será verdaderamente el final?
Esta es la continuación de la primera parte... ahora mi esposo ya acepta lo cornudo que es... y hasta piensa en que los demás lo sepan...
Como fue que por contarle a mi mujer mi fantasía de ser cornudo... ella se encargó de hacerla realidad
pasaron varios minutos y ninguno de los dos decíamos nada, quizá porque sería absurdo pensar que uno se pone caliente con su sobrina o con un tío, a lo mejor había sido por accidente pero el roce de sus labios con los míos, el estar en la misma cama abrazados y acariciándonos nos puso muy calientes.
Yo tenía la fantasía de ver a mi esposa sometida por un perro... y por suerte una noche de mucho vino, mi fantasía finalmente se hizo realidad... y ahora es ella la que quiere más y más...
El sexo con animales se ha practicado desde los primeros tiempos de la historia documentada, e incluso ha sido aceptado en ciertas culturas. Durante mucho tiempo, la homosexualidad se ha considerado una forma de enfermedad mental, moralmente incorrecta y socialmente desviada... Eso es inaceptable...
Esos días estaba tan caliente que me masturbaba diario a veces varias veces al día, con el afán de que ella escuchara mis gemidos hacía de todo para llamar su atención, quería quitarme la calentura! ¡Simplemente la deseaba!