Capítulo 1: Puertas abiertas
Deseo, iniciación y libertad sin juicios
@diego alonso.castillo toro
Diego Alonso Castillo Toro
1 故事 · primera vez
Deseo, iniciación y libertad sin juicios
La naturaleza humana al máximo; una chica que empieza a despertar sexualmente y todas las vivencias que encaminaron mis pasos hasta mi primer relación sexual con una persona muy especial.
Unas vacaciones inolvidables, playa, sol, descanso... Y de pronto las cosas se dieron así... Mi suegra y yo pegamos onda, y no pudimos dejar de coger en todas las vacaciones... y por supuesto... le desvirgué el culo!!!
Comencé a sentirlo moviéndose adentro mío, adentro y afuera, lento al principio, y ganando velocidad con el correr del tiempo. No se podía mover mucho debido a la posición que ambos teníamos. Mientras sus manos pasaban por adelante mío y masajeaban mis tetas, me pellizcaba los pezones con fuerza...
No podía creer lo que estabas haciendo con mi esposa, le estabas dando la cogida de su vida. Cada vez más fuerte le dabas... tanto que venciste su resistencia y paso de estar en 4 a caerse en la cama acostada, con vos arriba de ella, pero sin sacársela ni un segundo.
Estaba haciéndole una paja turca a mi compadre, en mi propia casa, y a escasos metros de donde estaba durmiendo mi marido en ese momento. Era todo una locura total, su pija entraba y salía entre mis enormes tetas, y era lo suficientemente grande como para no perderse en el medio, y eso me encantaba.
Recibí una llamada de mi marido y al oír su voz estuve tentada de desistir de mi encuentro con a mi nuevo amigo, pero antes de que pudiera renunciar a la idea, oí golpear a la puerta. Era Carlos que al entrar y después de cerrar la puerta, me volvió a tomar en brazos, como si fuera suya...
El me volteo de espaldas y me abrazo por atrás, besando mi cuello mientras me decía palabras subidas de tono en mi oído, me decía que se me notaba que me encantaba la verga y que me iba a dar la mejor de las cogidas delante de mi marido.
Apenas la besé, note que ella abría su boca, invitando a mi lengua a jugar con la suya, y así fue, nuestras lenguas se entrelazaron al ritmo de nuestra pasión.
Volvió a colocarse atrás mío y apoyo el glande en la entrada de mi culito, y comenzó a empujar muy despacio. Yo le decía que me duele, pero él me dijo que es normal, que aguante, que después se vendría lo bueno.
Sentí que de la punta le salía líquido. el cual estaba muy baboso, utilizándolo como lubricante para que mi mano lo masturbara mejor, después me enfoque en la cabeza de su verga, esparciendo el líquido que le salía sobre ella haciendo que él se retorciera...
还没有任何粉丝。