Lo que va a ocurrir este dia es lo mejor que me pudo pasar ya que mi mama me dijo que se iría el viernes por un viaje de trabajo
a lo cual me alegré porque era semana santa y esto me iba a dar toda una semana de lujuria y perversión
no dije mucho para no quedar en evidencia pero al llegar al cole
Al día siguiente era jueves y todo cambió. Mi mamá había pedido el día libre en el trabajo porque tenía que hacer unos trámites, así que estaba en casa desde temprano. Andrés y yo lo sabíamos, pero la calentura era tan fuerte que igual decidimos arriesgarnos.
En el colegio casi no hablamos. Solo nos
Al día siguiente (miércoles) el colegio se me hizo eterno. Andrés y yo apenas nos mirábamos en clase, pero cada vez que cruzábamos la mirada sabía exactamente lo que estaba pensando. Yo todavía sentía el sabor de su leche en la boca y el ardor que me había dejado en el culo después de habérmelo meti
Los tres subieron las escaleras del instituto casi corriendo, con el corazón latiendo fuerte. El pasillo del tercer piso estaba todavía medio vacío; la mayoría de los alumnos estaban entrando a sus aulas. Diego iba delante, con paso decidido. Alex y Marco lo seguían, las piernas todavía temblorosas
part 4
La mañana siguiente llegó con una luz grisácea filtrándose por las cortinas. Los tres seguían enredados en la cama, cuerpos pegajosos, olor a sexo todavía flotando denso en el aire. Diego fue el primero en abrir los ojos. Miró el reloj: las 7:15. Tenían que estar en el colegio a las 8:00.
—Mi
Diego seguía de rodillas detrás de Alex, con la verga aún palpitando y goteando después de haberse corrido violentamente sobre su espalda y su culo. Gruesos chorros de semen blanco corrían por la columna de Alex, bajaban entre sus nalgas y salían de su agujero recién follado, que quedaba abierto y b
Diego seguía sentado en el sofá, con la respiración entrecortada y el cuerpo temblando todavía por el orgasmo más intenso que había tenido en su vida. Su verga de 26 cm aún estaba semi-dura, palpitando entre los dedos de Alex y Marco, que la acariciaban con lentitud, exprimiendo las últimas gotas qu
Dos amigos, Alex y Marco, cada uno con 18 años de edad, una tarde después de la escula habían invitado a su mejor amigo, Diego, a pasar la noche en el departamento que compartían. Era una de esas noches calurosas de verano en la ciudad, donde el aire acondicionado apenas funcionaba y las sodas fría
preparándome para ir al colegio. Todavía sentía un poco de incertidumbre por todo el asunto del trato pero, de todas formas, ya había aclarado varios puntos con la conversación. No estaba de acuerdo con su manera de pensar, pero por lo menos ya sabía lo que él pensaba. Por lo demás, el entusiasmo po
paja a mi mejor amigo part 3
Después de eso pasamos un poco más de una semana sin hablar lo cual era realmente difícil porque no me podía sacar de la mente todo lo ocurrido y solo podíamos hablar por celular entonces un dia le dije que me enviara la una foto de la verga ya que solo tenía una imagen