El gesto fue en vano. El movimiento llamó la atención de Chloe. La observé mientras pasaba la mirada de la pierna de su hermana a mis pantalones, cada vez más ajustados, y luego se lamió los labios y retiró la pierna de Eve para que quedara sobre mi polla. Dejando claro que sabía lo que hacía.
Mi semen salpicó en el coño de mi hermana, pintando su interior mientras me presionaba contra la entrada de su útero. Después de asegurarme de que toda mi semilla había sido depositada dentro de ella, saqué mi polla gastada de su coño. El líquido se derramó y cayó al suelo.
De repente, al retirar mi polla, vi sus manos. Estaban entre sus piernas, bajo su tanga de encaje, frotando su clítoris lo más rápido que podían. Esto me llevó al límite. Inclinando mis caderas hacia adelante, atrapé su cabeza entre mi pelvis y el colchón. Gemí cuando mis bolas presionaron.
La giré, me puse de rodillas y envolví su clítoris con mi boca. El agua de la ducha y la que caía en cascada de su cuerpo corrieron sobre mi cabeza. Sus manos volaron a mi cabeza y me empujaron contra ella gimiendo. Le di golpecitos y chupé el clítoris hasta que sus piernas temblaron y ella gritó.
Elise jadeó y se estremeció al alcanzar el orgasmo. Su coño se convirtió en un torno. Todo su cuerpo se puso rígido y gritó. Más semen salió disparado de mí para inundarla. Me desplomé sobre ella con el corazón latiéndome con fuerza por la fuerza del orgasmo.
El la sentó en una silla y apartándose de ella un momento, buscó algo en algún sitio. Cuando lo encontró volvió hacia ella y poniéndola las manos a la espalda, ató sus muñecas con unas esposas.
Elise me miró y su cara se contorsionó mientras entraba en un ataque de risa incontrolable. Su coño escupió mi polla marchita y un chorro de semen lo siguió para fluir entre nosotras. Su clítoris haciéndola empujar sus caderas hacia arriba.
Acostumbrábamos a meternos en el cuarto del Pc disque a revisar cosas, pero siempre terminaba cogiendo con en el cuarto, y ese día no fue la excepción, mi novio empezó acariciarme las piernas para tratar de acercarse a mi chucha y se sorprendió que no llevaba tanguita.
Continuación de la noche que conocimos a Sergio, el viaje a México y todo lo que me enteré después de este viaje.
En esta primera parte les cuento como se dio el viaje, que lo ocasionó, y primeros detalles de una cruda infidelidad.