Hace algunos años, cuando mi hija y yo 30 empecé a sentir atracción sexual por ella. Empezamos hacer travesuras sexuales hasta que todo termino de repente. Es la experiencia más excitante que jamás haya tenido, es oír ello que hora quiero terminar lo que habíamos empezado.
Volvió a colocarse atrás mío y apoyo el glande en la entrada de mi culito, y comenzó a empujar muy despacio. Yo le decía que me duele, pero él me dijo que es normal, que aguante, que después se vendría lo bueno.
Sentí que de la punta le salía líquido. el cual estaba muy baboso, utilizándolo como lubricante para que mi mano lo masturbara mejor, después me enfoque en la cabeza de su verga, esparciendo el líquido que le salía sobre ella haciendo que él se retorciera...
se retiró y fue por una colchoneta, me empezó a besar, me acostó y se puso en medio de mis piernas y empezó a mamar mis tetas, yo ya lo quiera adentro de mí, que me poseyera...
La tomé con una mano, esta vez ya tenía la cabeza afuera, le besé el glande suavemente y volví a besarle los costados, y fue ahí que me di cuenta… había crecido bastante más, ya no era esa pija de 14 centímetros que yo recordaba hacía apenas un ratito, ahora era una muy buena verga, de entre 20 y 22
No sé qué me pasó, estaba totalmente entregada a él, pero como dije que no diría no a nada, finalmente me metió su dedo en mi culo. Primero sentí dolor y molestia, se sentía muy raro, pero después empecé a excitarme con ese jueguito que me estaba proponiendo.
Durante mi fiesta de cumple, nos pusimos a platicar y a recordas cosas de mi niñez y la cosa se puso de lo mas calienyte, asi que las consecuencias no se hicieron esperar.
Mi esposa cortó de golpe con los besos y se arrodilló delante de su macho, él abrió el pantalón y ella metió una mano y sacó una verga que era mas grande que la mía, a pesar que la de él estaba muerta y la mía bien dura, así y todo, me ganaba en tamaño.