Marcela, mi vecina V: Marcela embarazada
Por la ausencia de su marido, Marce me pidió que la acompañe a hacerse una ecografía. Y cuando volvimos al departamento y entrados en confianza pude tocar su cuerpo desnudo por primera vez y algo más pasó.
21 hikâyeler · confesiones, cornudos, interracial · Argentina
Por la ausencia de su marido, Marce me pidió que la acompañe a hacerse una ecografía. Y cuando volvimos al departamento y entrados en confianza pude tocar su cuerpo desnudo por primera vez y algo más pasó.
Disfrutando de unos días de vacaciones por fin pude sentarme a redactar mis vivencias. Soy Danka Alcira Schultz la docente aburrida que fantaseaba con tener sexo interracial, dispuesta a contarles mis nuevas aventuras.
Maria José tras un viaje decide poner fin a los encuentros íntimos con los dos residentes, pero los planes no resultan como esperaba y ahora deberá someterse a los deseos del director de la clínica.
Dos jóvenes residentes de una clínica se tientan al ver por primera vez a su jefa, una odontóloga de 36 años con un culo más que llamativo que los dejó turbados. Uno de los dos decide dar un paso más y conquistarla mientras el segundo saldrá beneficiado por tal accionar de su compañero.
Mi vida transcurría de modo normal hasta que una inesperada noticia lo cambió todo.
Decidimos regalarnos unos días de relax en un Hotel Spa serrano con el fin de revivir el fuego en la pareja pero allí mi mujer conoció a un turista pampeano que se la llevó a la cama en mi presencia.
Un argentino de 60 años agobiado por sus escasas erecciones y eyaculación precoz se resigna a que su esposa de 36 años tenga sexo con otros hombres estando el presente y haciendo catarsis lo describe en primera persona.
Después de esa primera charla aquel domingo entablamos una buena relación con Marce y Nacho, organizamos una cena en la terraza y allí la MILF me presentaría a una amiga.
Fui recopilando información y supe cómo mi vecina la rubia cuarentona de los incesantes gemidos conoció a su joven marido 20 años menor.
Una docente de 53 años de buen cuerpo pero con una rutinaria vida matrimonial conoce en una salida con amigas a un stripper de color que le devolverá su plenitud sexual.
Soy una mujer, y no soy de piedra. Mi marido se ausento de casa unos años, y yo no pude aguantar tanto sin coger. Despues se lo conté, y no solo me perdonó, sino que me pidio que lo volviera a hacer.
Desde esa noche, mi culo dejó de ser virgen, y ahora lleva su nombre. Cada vez que él quiere, me toma por detrás y me penetra desenfrenadamente con su enorme polla mi estrecho culo. El placer de sentirlo llenarme de semen el culo es el mejor regalo que un hijo le puede dar a su madre.
Realmente quedé muy sorprendida al ver a mi sobrino follando con su madre, y mucho mas sorprendida cuando me invitaron a sumarme...
La tía, al ver desnudo a su sobrino, pierde la compostura, y se transforma en la puta que durante muchos años tuvo reprimida...
Lo que comenzó como unos simples masajes, se transformó en una sesión increíble de sexo, y con el tiempo ambos lo disfrutamos a pleno.
Es increíble lo bien que me la pasé con mi primo esos días que vino al pueblo y paró en casa… Ahora lo extraño mucho, orgasmo tras orgasmo lo recuerdo, ansiando verlo nuevamente.
Inmediatamente me corrí en su culo, llenándolo de leche, ella estiro sus piernas y me quede acoplado hasta que mi verga, debido a la flaccidez, salió del estrecho conducto de su culo...
La esposa se la mamaba casi todos los días, hasta que un dia, estando ella borracha, un amigo aprovechó la oportunidad y tomó el lugar del marido, para recibir una buena mamada y algo mas...
su enorme verga, sus movimientos ultra rápidos y la cantidad de leche que me dejó adentro, me hicieron sentirme su perrita, y en el fondo, eso era lo que más me había gustado de todo esto.
Estuvieron asi unos minutos más, hasta que Javier se recostó en la cama y Ana se subió encima de él y comenzó a cabalgarlo, sus tetas se movían demasiado, quizás sería porque ella lo cabalgaba con muchas ganas...