Quince minutos mas tarde estábamos de camino hacia las afueras de Madrid, a Sandra la habían metido en el maletero, todavía estaba bajo los efectos del agotamiento, conducía Paula y mientras Tatiana me iba poniendo al corriente de lo que me iba a encontrar.
Nuestra detective está vez se convertirá en ladrona por las circunstancias del caso.
La habitación se componía de dos camas separadas por un metro y medio mas o menos, yo estaba en la cama de la izquierda, la luz era tenue, Lali se acerco a mí y miro para comprobar si estaba dormida, cosa que yo fingí.
Estuvo a punto de conseguir sus propósitos, pero la condesa al cabo de semanas, hambrienta, le pidió a la joven que le traía la fruta se desnudara... y la condesa desesperada... lamió el sexo de la doncella hasta que consiguió que esta se corriera dándole flujos con los que alimentarse... y así fue durante mas de cinco años, distintas doncellas portaron la fruta y la condensa se alimento de los flujos de todas ellas
Un nuevo y extraño caso que se desarrolla en una mansión...
Apoye mis manos en la camilla y encorve un poco mi cuerpo hacia delante a petición de la Celadora, esta empezó a examinar detrás de mi pelo como si buscara algo, luego bajo la mano por mi espalda y antes que me diera cuenta de un tirón bajo mis bragas hasta los tobillos.
Era una calle poco transitada, no había hostales, pensiones ni hoteles, en los bares a nadie le sonaba por la foto que les mostraba, por lo cual no era seguro estuviera por esa zona... así que tocaba vigilancia 24 horas., o sea, alquilar un piso y observar desde la ventana hasta que la viera si es que aparecía.
Después de obtener pruebas de la infidelidad de Laura con la hermosa Eva, nuestra detective chantajea a Laura para beneficiársela y obtener información que la lleven a su próxima aventura.
Llame al timbre, bastante nerviosa y emocionada, y esperé, al cabo de un par de minutos, la puerta se abrió y vi a Laura, estaba medio dormida, despeinada, pero realmente atractiva, llevaba una bata de raso de color crema, cerrada con la ayuda de un cinturón también de raso anudado a su cintura, pero lo suficientemente abierta para adivinar sus pechos firmes y desnudos.
Una detective privada espía por orden de un cliente a la esposa de esté y lo que descubre la pone tan cachonda, que no puede evitar masturbarse.