Apenas la besé, note que ella abría su boca, invitando a mi lengua a jugar con la suya, y así fue, nuestras lenguas se entrelazaron al ritmo de nuestra pasión.
mi primer relato fue bastantes años atrás….. Mi ex la cual se llama liz la conocí desde más tempo atrás es vecina de mi abuela más nunca cruce palabra con ella, ni mucho menos imaginé que en un futuro me casaría con ella, más si era evidente que era una chica muy alegre, muy amiguera ya que no le e
Después de que mi esposa me fuera infiel con nuestro amigo y de que eso fuera lo que me faltaba para dar el valor de contar mi fantasía, mis deseos ahora eran que mis cuernos crecieran pero en complicidad con Liz, empecé a pedírselo negándose pero en la intimidad recordar lo sucedido la calentaba.
Volvió a colocarse atrás mío y apoyo el glande en la entrada de mi culito, y comenzó a empujar muy despacio. Yo le decía que me duele, pero él me dijo que es normal, que aguante, que después se vendría lo bueno.
Sentí que de la punta le salía líquido. el cual estaba muy baboso, utilizándolo como lubricante para que mi mano lo masturbara mejor, después me enfoque en la cabeza de su verga, esparciendo el líquido que le salía sobre ella haciendo que él se retorciera...
se retiró y fue por una colchoneta, me empezó a besar, me acostó y se puso en medio de mis piernas y empezó a mamar mis tetas, yo ya lo quiera adentro de mí, que me poseyera...
La tomé con una mano, esta vez ya tenía la cabeza afuera, le besé el glande suavemente y volví a besarle los costados, y fue ahí que me di cuenta… había crecido bastante más, ya no era esa pija de 14 centímetros que yo recordaba hacía apenas un ratito, ahora era una muy buena verga, de entre 20 y 22
No sé qué me pasó, estaba totalmente entregada a él, pero como dije que no diría no a nada, finalmente me metió su dedo en mi culo. Primero sentí dolor y molestia, se sentía muy raro, pero después empecé a excitarme con ese jueguito que me estaba proponiendo.
Mi cuñado me tenía agarrada fuerte por las caderas y empezó a penetrarme con todas sus ganas. Yo me puse loca y juro que lo sentí todo muy rico.
Mi esposa cortó de golpe con los besos y se arrodilló delante de su macho, él abrió el pantalón y ella metió una mano y sacó una verga que era mas grande que la mía, a pesar que la de él estaba muerta y la mía bien dura, así y todo, me ganaba en tamaño.