Empecé a notar que alguien se corría en mi espalda y otra vez y otra así unas cuantas veces, luego se corrió el que tenía en la boca luego el que me la metia por el culo sintiéndome toda mojada por dentro y fuera, estaba empapada en semen, no se cuantos se habían corrido ya en mi, y empezaron a metermela por el coño
Puedo ser la mas puta de la ciudad,y puede que la gente me lo llame y que incluso me guste, pero tu eres mi hijo y no te lo consentiré.
Con las chicas hicimos una amistad que parece de toda la vida… los varones, salvo Emiliano, mi novio, son medio cuadrados, todo tiene que ser de una forma y hay alternativas…
Cuando el terso cutis de sus mejillas y párpados fue asomando, Carlos se tranquilizó, se movió suavemente, sin empujar, acompañándola, solo para recordarle que estaba allí, dentro de su culo, y volvió a buscar su mirada. Ahora había abierto los ojos: los tenía en blanco.
Ella se movía su clítoris la hacía gozar y yo me fui acostumbrando hasta que por fin el dolor se escondió detrás de lo sublime. Y volvimos a gozar los dos… Mara estiró su mano derecha y tomo mi polla, y eso solo fue suficiente para que mi leche estrellara contra las sabanas…
Así seguí un rato largo, hasta que volví a chuparle la cabeza de la pija otra vez mientras él se seguía dando, yo estaba recaliente y el gemía, sintiendo mi lengua en su agujerito, en su glande, mis labios y el calor de mi boca en la puntita.
Cuando terminamos vi su cara de satisfacción y él vio mi verga que esta a mil, por lo que me dijo que como asistente no podía permitir que esa verga estuviera así por lo que sí tenía que descarga leche nuevamente que fuera en su culo o en su boca.
El inicio de su vida sexual fue para el y para mi el mejor momento de nuestras vidas. El tiempo y nuestros sentimientos guardados hicieron el resto. Somos felices al fin!.
Hasta este momento ella no había pronunciado ni un sola palabra. La habitación contaba con un jacuzzi a un lado de la cama, me levanté toma la botella de champaña y le pedí que se metiera conmigo me pidió que la esperara un poco se levantó fue al baño y tomó una rápida ducha regresó y se metió al jacuzzi tomamos unos copas más y la comencé a besar y su respuesta fue más apasionada que al principio, ya había perdido un poco la pena de saber que estaba siendo infiel.
Cenamos, y a los quince minutos volvieron a apagar las luces, esperé que su marido se durmiera y volví a la carga, nada más que esta vez ella no dormía, me atreví igual a ver que sucedía, comencé acariciándole las piernas, y subía hasta sus bragas, ella abriendo sus piernas.