Los planetas colisionan
Tras la muerte de su hermana, Clara recibe a Leo en su casa. Juntos deberán esforzarse para adaptarse a una nueva rutina, mientras descubren que una tensión erótica subyace detrás del dolor por la pérdida.
@abraham ernesto.briseno alvarez · México
Abraham Ernesto Briseño Alvarez
Nada se de ti, imaginarme....
0 zgodbe · México
Abraham Ernesto Briseño Alvarez nima objavljenih zgodb.
Abraham Ernesto Briseño Alvarez nima objavljenih serij.
Tras la muerte de su hermana, Clara recibe a Leo en su casa. Juntos deberán esforzarse para adaptarse a una nueva rutina, mientras descubren que una tensión erótica subyace detrás del dolor por la pérdida.
En un viaje de vacaciones a mi ciudad, tuve mi primera vez en el sexo con mi hermano.
Una madre pide ayuda a su hermana para aleccionar a su hijo. Lo que empezó como una severa paliza termina en una lección que él jamás olvidará.
Para un joven solitario, perdido en la violencia de un colegio de los '80, la música es el único escape posible. Su enigmática profesora le enseñará a tocar, pero la partitura más peligrosa y transformadora será la que compongan juntos.
La miré y sin vergüenza empecé a lamer la entrada de su vagina que se encontraba resplandeciente por los jugos que la bañaban...
Siempre tuve la fantasía de estar con una dama mayor que yo, de aproximadamente unos 40 años, sobre todo porque sabía que tenían mucha más experiencia que las mujeres de 18 o 20 años en la cama...
Una masajista erótica es impulsada por una peligrosa curiosidad. Decidida a impartirle una perversa lección a su hijo, lo lleva a la intimidad de su consultorio donde sucederá algo que cambiará a ambos para siempre borrando todas las fronteras entre ellos.
El compadre de ambos, finalmente logra someter a la esposa, y se la coge en todos los rincones de la casa, y cuando el esposo vuelve del trabajo, se convierte en el cornudo conciente, humillado y esclavo de la nueva pareja. El compadre se los termina cogiendo a los dos, convirtiéndolos en sus putitas.
Su panty blanca estaba enredada en sus tobillos. Una pequeña y ligera playerita de tirantes azul cielo cubría su dorso, a excepción de su teta derecha, la cual se asomaba por encima de aquella delgadísima tela.
No era mi novio, pero cuando quisimos tener sexo, no funcionó como hombre, para mi fortuna, ahí estaba "Manchas", el guardián de la casa...
Še nima sledilcev.