La sumisión de Analu - I : Sólo nosotros
Analu y yo teniendo un día de BDSM con su completa sumisión a mis comandos, atada y sometida a mis placeres.
@UnTigreAzul
UnTigreAzul
A veces más tierno, a veces más BDSm, cuento aquí mis experiencias desde mi tiempo de estudiante de facultad hasta hoy. Soy bisexual, más para el sexo fuerte
10 relatos · maduras, dominacion, sadomaso
Analu y yo teniendo un día de BDSM con su completa sumisión a mis comandos, atada y sometida a mis placeres.
Después de una visita inesperada, paso la noche con Analu y realizamos diversas fantasías..
Analu me enseña cómo cogerle el culo y se deleita en varias posiciones
Analu me presenta Vero, su amiga dominadora que nos somete y delicia.
Mi primera vez con la vecina cuarentona del edificio donde vivía cuando era estudiante universitario.
Nuevamente me delicio con la pareja de sumisos Ro que trajo su mujercita Ma.
Mi suegrita después de relajarse está más caliente que nunca
Segundo relato de cuando mi suegrita estaba con una calentura que ni yo me esperaba.
Primer encuentro con la madre de mi esposa, viuda hace unos meses y con una calentura que ni yo esperaba.
RO me presenta su mujercita y tendremos un largo final de semana de placeres.
No me daba cuenta, pero yo no lo estaba dando todo en la cama con mi marido, y tarde o temprano las cosas podían salir mal... por suerte me di cuenta a tiempo...
Tanto hablarle y hablarle, que al final termine convenciendo a mi esposa para que se deje coger por un amigo... lo único que omití el detalle de que mi amigo es un burro, pero sabía que ella en el fondo se la iba a bancar, y al final le termino encantando!!!
Un viaje de trabajo, me hizo darme cuenta de que mi esposa necesita mas que mi verguita, necesita un macho de verdad que le rompa el culo como una mujer como ella se lo merece!!!
Una Fiesta, mi esposa estaba muy caliente, y terminamos cogiendo entre dos parejas. El otro la cogió por el culo hasta que se lo llenó de leche.
Risita va y risita viene, entre risas y movimientos hacia como que estaba bailando, pero en realidad se lo estaba cogiendo al pobre Gustavo, que estaba tieso y no podía creer lo que le estaba pasando.
La cogí asi de fuerte un buen rato, hasta que me dijo que iba a acabar, mientras apretaba su cara contra mi cuello y me rasguñaba la espalda.
Le decía cosas como: Soy tu puta, quiero que me cojas, o también le decía Cogeme, cogeme, cogemeeeeee. Hasta que finalmente comenzó a arquear su cabeza hacía atrás, y gimiendo muy fuerte, nos anunciaba que estaba teniendo un orgasmo, que al parecer era tremendo, ya que no dejaba de temblar.
Después de unos momentos empezamos a adoptar posturas que nos permitirán gozar los unos de los otros, de una manera más lujuriosa, lamí sus sexos excitados primero por separado y luego juntos, cuando el la penetro y con toda su verga dentro de su vagina besaba el clítoris
Descubrí que me gusta coger, con mi marido, con otros hombres y con otras mujeres... soy la esposa más puta de todas... y me encanta...
Sentí que mis líquidos vaginales se deslizaban tenuemente por mi entrepierna. Quise detener todo, no estaba segura si podría controlarme y no quería engañar a mi esposo, pero la calentura que en ese momento sentía era mucho más fuerte.